En la calle Álvarez Condarco y Mansilla de San José son 10 los que fueron intervenidos por adolescentes con lana y colores.

El día que los árboles se vistieron al crochet

Por UNO

Por Javier [email protected]

La práctica está muy extendida en Buenos Aires y en Córdoba. En Mendoza comienza a replicarse tímidamente. Consiste en intervenir con lanas y tejidos al crochet la arboleda pública para generar conciencia acerca de la importancia del cuidado del medio ambiente y también para decorar el gris urbano con un estallido de colores a través de hilos alegres y formas atrevidas.

En la calle Álvarez Condarco casi Mansilla de San José una decena de árboles de moras cuenta con sus propios pulóveres de lana gracias a la iniciativa de un grupo de jóvenes del colegio Tomás Alva Edison. Lucas Segreti (17), uno de estos adolescentes, cuenta que la idea surgió dentro del Centro de Estudiantes influenciado por uno de los vecinos de la zona.

Matías Hernández (28) personalizó el árbol de su casa con distintos tejidos luego de visitar los bosques de Palermo y una muestra en el MALBA de la artista plástica de China Yayoi Kusama. “Llegué con la idea de copiar el recurso como una forma de cuidar los árboles, como un acto simbólico de protegerlos. Todos tendríamos que tener otro tipo de conexión con estas fuentes de vida”, cuenta quien trajo el grafiti ecológico a la provincia y luego fue imitado por otros entusiastas.

Esta práctica artística y social comenzó en el 2005 de la mano de Magda Sayeg, una neoyorquina considerada la madre del yarn bombing (bombardeo de hilos). Esta artista por intermedio del tejido de punto y cientos de metros de estambre de vivos colores cubre cualquier superficie que se le ponga enfrente, desde señales de tránsito hasta estatuas y automóviles.

Dicen que en la Argentina surgió primero en Bariloche y luego se extendió a otros puntos del territorio. Algunos consideran que la artesana Licia Santuz fue la primera en traer la novedad a Buenos Aires. Su intervención inaugural fue en 2009 vistiendo a un jacarandá. Luego siguió tejiendo y tejiendo a pedido de los vecinos y la iniciativa fue cultivada por nuevos artistas.

►Idea ambiental. Lucas Segreti (17) es miembro del Centro de Estudiantes del colegio Tomás Alva Edison, ubicado sobre la calle Álvarez Condarco de San José. Él y siete compañeros llevaron la iniciativa a la escuela y comenzaron con la tarea de adornar los árboles del entorno.

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Innovador. Así se ven en la calle Álvarez Condarco.
Innovador. Así se ven en la calle Álvarez Condarco.
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