El consumo en el rubro de la gastronomía cayó en Mendoza 30% respecto al invierno del año pasado. Así lo informaron desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines (AEHGA).
Diario UNO recorrió los cafés del centro y recogió testimonios que ratifican esa cifra. Las vacaciones de invierno amortiguan la caída, pero de forma transitoria, y el horizonte se perfila complicado para el sector por el cierre del aeropuerto El Plumerillo durante tres meses.
"La baja se viene notando desde 2014. Pero este año es mucho más acentuada. Bajó el consumo y hubo aumentos muy altos de costos que no se pueden volcar a la carta porque los lugares estarían vacíos", dijo Fausto Manrique, vicepresidente de gastronómicos de AEHGA.
La caída tiene dos motivos. Por un lado aparecen quienes suprimieron las salidas a restoranes y cafés; y por el otro, aquellos que salen igual pero gastan menos que antes. Dicho de manera más simple: hay menos clientes y menos dinero disponible.
"Cuando más se nota es en los días de semana: ahí cayó alrededor de 50% el consumo. En cambio, los fines de semana siguen llenos los restoranes pero con un consumo mucho más acotado. La gente gasta 20% menos que el año pasado; no piden entrada ni postre. Esas dos situaciones dan el 30% de caída general", explicó Manrique.
"De venir dos veces al día, nuestra clientela habitual pasó a venir día por medio", dijo Carina López, de Caffé Jack.




