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También creció la venta de suplementos vitamínicos y de compuestos naturales. Los expertos aconsejan no abusar de estos productos.

El consumo de bebidas energizantes creció 21% en los últimos 12 meses

Por Mariana Gilgil.mariana@diariouno.net.ar

Según un informe de la consultora Nielsen, el consumo de bebidas energizantes creció 21,2% en los últimos 12 meses en las costumbres de los argentinos.

El dato surge de un análisis sobre cifras de venta de energizantes en supermercados, autoservicios, almacenes, quioscos y minimercados de todo el país.

El informe, que fue elaborado en octubre pasado, destaca que en el último año la cantidad de litros vendidos creció 24,7% en el interior del país.

Mientras, en Capital y Gran Buenos Aires la expansión fue del 17,1%.

Otro dato que señala el estudio es que el período del año con mayor consumo en litros es el que va de diciembre a febrero, quizás por su mayor uso en época de exámenes universitarios o por la mayor cantidad de salidas nocturnas durante las vacaciones.

Se estima que en la Argentina ya se venden cada año unos 100 millones de latas, o 25 millones de litros.

No obstante, desde mitad de año también hay que hablar de botellas, porque una firma ya vende su energizante en envases plásticos de medio, uno y hasta dos litros.

Según manifestó la mayoría de los consultados en un relevamiento que realizó Diario UNO en los comercios del rubro, el principal motivo a la hora de comprar bebidas y suplementos vitamínicos es la falta de energía y agotamiento que se manifiesta al final del año. “A partir de octubre aumenta notablemente la venta de ingredientes naturales que funcionan como reconstituyentes y revitalizantes, entre ellos el polen, la levadura de cerveza y el ginseng, entre otros”, comentó Ricardo Sánchez, dueño de una dietética de ciudad. Y agregó que desde hace unos años la gente se inclina por esta alternativa natural. Para Claudio Velásquez, empleado de un negocio que vende hierbas y especies, el fenómeno creció el 40% y se da por dos motivos: “El cansancio que sienten los clientes a esta altura del año y el calor. Ambos factores provocan esa falta de energía”. Para estos casos Velásquez explicó que ofrecen varias clases de productos derivados de la abeja, como el polen y la jalea real. También complementos basados en guaraná, magnesio y ginkgo biloba. Para tener una idea del efecto al bolsillo, los precios oscilan entre los $18 un blíster de pastillas y $29 las gotas. Miguel, un cliente que frecuenta los negocios del rubro, opinó que “si bien es bueno consumir estos ingredientes, hay que tener cuidado, porque algunos hacen subir la presión”. En las farmacias también sintieron un incremento en la demanda del producto CoQ10 (coenzima Q10), cuyo valor oscila los $50. Un poco más caras son las cápsulas, que se comercializan bajo receta. Visión profesional

Delia Escobar, presidenta de la Asociación Argentina de Nutrición en Mendoza, explicó que es muy común escuchar a esta altura del año a personas de todas las edades que se quejan porque se sienten cansadas y agotadas. Y frente a esto “muchos toman suplementos y, en el caso de los jóvenes, acuden a las bebidas energizantes como una medida salvadora para terminar el día”.

Y sumó: “Un año intenso de trabajo, el calor y otros factores hacen que perdamos el dominio y control del cuerpo, que ya no rinde igual. Y las bebidas con cafeína y azúcar sólo brindan un plus de energía, son estimulantes, pero al consumirlas provocamos un sobreesfuerzo que puede desencadenar futuros problemas metabólicos, crisis de hipertensión y otros, explicó la doctora. Lo ideal es incorporar las vitaminas y minerales a través del consumo de frutas y verduras de estación. “Los suplementos vitamínicos o energizantes deben ser indicados por un médico, quien evalúa el estado metabólico y edad del paciente ya que una sobredosis puede ser perjudicial para la salud”, recalcó la experta.

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