Laura Zuliá[email protected]
Como cualquier otra persona, los docentes se enferman. Pero detrás de un aula que se queda sin un maestro hay una innumerable cantidad de razones que lo explican y un servicio que se ve resentido. Luego de que la Dirección General de Escuelas (DGE) tercerizó en una empresa privada en 2009 el control de las licencias, el porcentaje de ausentismo de educadores, se redujo notablemente, según datos oficiales de esta dependencia.. Ahora, realizaron un nuevo llamado a licitación para continuar con este modo de trabajo.
Durante el período de 2012 y el primer semestre de este año, el porcentaje de ausentismo fue de 8%. En 2009, cuando asumió la firma Schweizer –firma que controla las licencias–, esa cifra era del 14%. Magdalena Beltrán, directora general de Administración de la DGE, explicó que esta reducción de seis puntos se debe a que al poner el control de la verificación de las licencias en manos de una empresa privada, se le exigió que fuera a visitar el total de los llamados, lo que no ocurría cuando este trabajo lo realizaba la Obra Social de Empleados Públicos (OSEP). En la educación pública trabajan hoy alrededor de 54.000 docentes distribuidos en toda la provincia. “El control en domicilio contempla al que está en la casa o en el hospital y también se tiene en cuenta el cuidado del familiar. Que un docente se enferme impacta al interior del sistema porque deja un aula sin enseñanza”, explicó la funcionaria. “El sistema de servicios médicos para la verificación domiciliaria del ausentismo por razones de salud y cuidados de familiar enfermo” –así se lo denomina oficialmente– tiene una larga historia de idas y vueltas entre lo público y lo privado. De acuerdo con lo que contó Beltrán, en 1994 la DGE licitó estos controles y ganó la empresa Ganun, que trabajó durante 10 años. En el 2005 acordaron con OSEP y pagaban por un servicio completo, que incluye el preocupacional, más las prevenciones, más el control en domicilio. “La otra etapa fue en el 2009, con López Puelles al frente de la DGE, en que se encuentra como dato que el porcentaje de ausentismo es del 14%. Consideran que es muy alto y ven que la OSEP iba al 50% de los domicilios, lo que arroja que esta institución no tenía la capacidad estructural para controlar la magnitud de sujetos”, recordó la funcionaria. Así es como deciden llamar a licitación nuevamente y se queda con ese servicio Schweizer, la empresa que realiza los controles hasta este momento. Aunque para la DGE esta cifra es un muy buen número –se tiene en cuenta que en el país el ausentismo docente es del 24%– espera que se reduzca aún más. “Este primer semestre ha estado en el orden del 8% y creemos que va a seguir la tendencia a la reducción o a mantenerse. Nuestra meta es bajarlo aún más”, sostuvo Beltrán. Más de 300 visitas por día Carlos Kavka, coordinador de Salud Laboral, contó que hoy la empresa que tiene a su cargo la verificación de las licencias realiza 332 visitas por día, todos los días, excepto los domingos. “Eso es lo que marcó la disminución, al aumentar la cantidad de controles bajó el ausentismo”, aseguró. Cuando el médico verificador va al domicilio del docente al que le dieron una licencia, se puede encontrar con que la persona no está allí y que, por lo tanto, tiene que justificar su ausencia. “El empleado tiene que proceder a hacer una notificación con una nota de descargo, informando dónde estaba y qué estaba haciendo cuando el médico fue y no lo encontró”, explicó Kavka. Por casos que fueron a controlar y en los que no estaba el maestro y no pudo justificar su ausencia, el Estado les descontó los días. En total, desde octubre de 2012 a la fecha, eso significó una suma de $2.400.000. Realizan un nuevo llamado a licitación La DGE publicó el martes 13 de este mes el llamado a licitación para la contratación del servicio de control domiciliario de ausentismo para todos los niveles de docentes y no docentes. El presupuesto oficial que prevé este llamado es de poco más de $12.000.000. La encargada de Administración de la DGE, Magdalena Beltrán, aclaró que eso no significa que en un año el Estado vaya a desembolsar la totalidad de esa suma, sino que es una previsión. “En la licitación nosotros les ponemos condiciones y ellos tienen que llenarnos con su propuesta. Yo no voy a saber cuánto va a ser el valor total hasta que abran los sobres y la comisión diga a quién se adjudicó y por qué valor. El preventivo yo lo tengo que poner de forma tal que me alcance”, explicó la funcionaria. El año pasado la DGE le pagó $8.500.000 a la empresa para que controlara el total de los pedidos de licencia. La apertura de pliegos está prevista para el 5 de setiembre y uno de los cambios es que ahora se acortarán los plazos de adjudicación. La empresa que gane el llamado se hará cargo del servicio por un año, con la posibilidad de ampliarlo a dos. Antes, Schweizer tomó la responsabilidad por cuatro años.



