Mendoza Domingo, 23 de septiembre de 2018

Educación: "La innovación viene en preguntarnos qué necesitan los alumnos"

Lo afirmó Graciela Bertancud, directora del colegio Tomás Alva Edison, elegido por Microsoft por innovador.

"La educación hoy va sorda, sin escuchar a los docentes ni a los alumnos. Con una estructura que ya no está dando respuestas. La innovación educativa viene en esto: en ver qué necesitan nuestros alumnos. Tenemos que sentar a preguntarnos esto, escuchar a los adolescentes y confiar más en sus capacidades", opina Graciela Bertancud (48), dando señales de apenas uno de los condimentos claves en la receta del colegio Tomás Alva Edison.

Esta referente en Mendoza en innovación de la educación, recupera a modo de ejemplo algunas de las últimas experiencias en las aulas de la institución y gracias a la fundación homónima que preside. Como que vienen de obtener buenos resultados en matemáticas gracias a transformar los pupitres en pizarras, permitiéndoles a los jóvenes rayarlos para hacer cuentas. O en Historia gracias a un "escape room", un desafío para destrabar la salida al patio a partir de preguntas.

Además, Bertancud adelanta que están trabajando fuertemente en un proyecto edilicio. Que apuntan a que las aulas muten en pequeños anfiteatros o, para la primera infancia, en plazas de juegos en medio del salón de clases. Ante ese panorama, casi se olvida que esta educadora está hablando del colegio que hace más de 14 años apostó a que cada alumno tuviera una computadora y que hoy es referente a nivel internacional en innovación tecnológica y aprovechamiento de las TIC (tecnología en información y comunicación) en la escuela.

Quizás por eso, fueron seleccionados por Microsoft para integrar el grupo de 17 escuelas que serán parte del programa Flagship Schools, que persigue "diseñar y desarrollar nuevos lugares maravillosos para aprender". De América hay sólo dos colegios representantes.

-¿Cómo se vinculan a Microsoft?

-Fue en 2004 cuando empezamos a implementar el modelo "uno a uno", una computadora por cada alumno. No teníamos las licencias y les pedimos que nos las donaran. Y enviaron gente del departamento de Educación para ver cómo implementábamos la innovación y la tecnología. Ellos dan insumos para usarlos con pedagogías emergentes. Tienen una fuerte inversión y hacen encuentros de docentes desde Hong Kong, hasta Praga o Guatemala.

-¿De qué se trata esto último?

-Nos planteamos, ante nuevas propuestas, nuevos edificios porque las aulas hoy ya no están dando resultados. Nos postulamos entre más de 170 líderes, con un proyecto que tenía requisitos altos y que evalúa gente especializada. Salimos cuartos lo que nos sorprendió y alegró mucho.

-¿De qué se trata su proyecto?

-De la construcción de un edificio nuevo desde el minuto cero, con la creación de talleres y aulas modulares y para la primera infancia, por ejemplo, para el desarrollo de psicomotricidad, plazas en el medio de las aulas, un nivel de desarrollo para lo que los chicos hoy requieren. En la educación estamos enseñando sin saber a quién tenemos en frente. Hemos hecho una encuesta y supimos que los niños van sólo una vez al mes a un espacio de esparcimiento, a una plaza. La realidad es que los padres trabajan todo el día y a veces no saben cómo calmarlos y les ponen la pantalla. Cuando llegan a la escuela tenemos que proporcionarles otro espacio, donde encuentren desarrollo psicomotriz, de la creatividad. Aprenden adentro lo que debieron aprender afuera, a validarse con otros, a ver cuáles sus habilidades y fortalezas frente a un grupo.

-¿Cómo es en otros niveles?

-A partir de los 10 años los introducimos en la alfabetización e identidad digital para que las herramientas tecnológicas sean una forma de abrirles mejores fuentes de trabajo. Desde 6° y 7° aprenden introducción a la robótica para prepararlos para la resolución de problemas o con una lógica de al menos más de una solución a una dificultad. Estamos haciendo una preparación más holística porque nos basamos en el modelo Steam de ciencia, tecnología, arte y matemática. La idea ahora es hacer un cambio de paradigma también desde la propuesta edilicia.

-¿Qué viene ahora con Microsoft?

-El próximo paso es encontrarse las 17 escuelas, entre las que hay de Dubai, Finlandia, China y Estados Unidos. Vamos a retroalimentarnos a un nivel altísimo, le vamos a dar capital agregado al proyecto y a mostrar formas de educar distintas.

-¿Qué los hace distintos, más allá de la innovación tecnológica?

-No tenemos el paradigma viejo que te dice todo lo que no sabés hacer. Nosotros les decimos a nuestros alumnos: muy bien, vos sos bueno en Matemática, en Lengua, en Arte pero para tener mejor desarrollo y ser más pleno tenemos que aprender todas las disciplinas. Siempre en el proceso el alumno se destaca por alguna cualidad, lo que les fortalece el autoestima. En algún punto el paradigma nuestro trata de que todos tenemos algo positivo para dar pero todos formamos una inteligencia colectiva. Todo el mundo nos relaciona con las tecnologías y en realidad, después de 14 años, tener una notebook arriba de un pupitre es algo invisible. Lo que estamos trabajando son pedagogías emergentes.