Rosana Villegasvillegas.rosana@diariouno.net.ar
El lapso analizado va del 1 de enero hasta el 21 de noviembre de 2013 y 2014. Este año hubo 300 siniestros menos con heridos. Pero los decesos subieron de 142 a 145
Disminuyeron la cantidad de accidentes viales, pero el número de muertos se incrementó

Un auto que se desbarranca en la ruta 7, en Luján, termina sus incontrolables tumbos con la muerte de una mujer y sus tres pequeños hijos. A las pocas horas, fallece también el padre de los chicos. ¿El conductor se durmió o hubo fallas en la ruta? Un motociclista se estrella contra un carro que era tirado por un auto en San Rafael y muere en el acto. ¿Falla mecánica? El conductor de un Peugeot 504 perece calcinado al incendiarse el auto, luego de chocar de frente con otro vehículo en Luján. ¿Hubo invasión del carril contrario? Un chico de 17 años que manejaba un Renault 9 dejó de existir al colisionar frontalmente contra una camioneta en el mismo departamento. ¿Iba consciente?
En sólo 4 accidentes, las rutas mendocinas se cobraron el domingo pasado 8 vidas. Ya sea por negligencia humana o por falta de controles de tránsito, las fatalidades viales no dejan de crecer y ya superan las del 2013. En lo que va del año, son 145 las personas que murieron en el lugar del accidente y 34 más los que –según datos oficiales– fallecieron en la ambulancia o en el hospital.
“Si bien el choque entre el colectivo y el micro de febrero pasado en San Martín –murieron 16 personas– disparó las lamentables cifras fatales, en el resto del año veníamos bajando esta siniestralidad, pero en sólo dos fines de semana de octubre y noviembre, tuvimos colisiones muy violentas que provocaron múltiples muertes”, admitió el director de Seguridad Vial de la Provincia, Erwin Cersósimo.
De acuerdo con los registros de esa Dirección, comparativamente con el 2013, este año bajó la cantidad de accidentes viales con heridos –son unos 300 menos–, pero lo que preocupa es el aumento de la fatalidad de los siniestros registrados: 106 de esas colisiones dejaron 130 muertos entre enero y octubre.
Sabido es que nadie podría predecir dónde se oculta la muerte y mucho menos si esta golpea usando un vehículo o una moto. Por tanto, sería fundamental conocer los lugares y horarios que prefiere para poder hacerle frente estratégicamente, montando controles específicos y especular con la posibilidad de ganarle la pulseada.
“Sí se sabe que en la ruta 7, entre Las Catitas y Uspallata, que es un tramo que comprende unos 100 kilómetros, se han registrado unas 30 muertes en lo que va del año. Lo estratégico es aumentar los controles viales en esa zona. La cantidad de decesos es inversamente proporcional a la cantidad de actas viales: cuando una crece, es porque la otra bajó, y eso no es otra cosa que controles viales”, explica un especialista en la materia, que prefiere quedar en el anonimato.
En Seguridad Vial, dicen que diariamente se realizan unas 400 actas viales, pero parece que con eso no alcanza.
Otro de los considerados “puntos negros” de las rutas mendocinas, es justamente la Ruta Panamericana, en la zona de los boliches de Chacras de Coria, que concentra una gran cantidad de accidentes varios de los cuales terminaron de manera fatal.
“Los programas Conductor Resignado y el Regreso Seguro han hecho migrar la siniestralidad vial de esa zona de la Panamericana. Si ves los registros policiales, en los últimos dos meses, no hemos tenido muertos en esa zona. Sí se han producido en otras rutas y las víctimas han sido familias completas”, aseguró Marisa Garnica, titular de la Agencia de Seguridad Vial, que funciona hace 10 meses en la provincia.