Hay que ser cauteloso y desconfiado a la hora de contratar los servicios de un organizador de eventos. Esta es la premisa básica que hay que tener en cuenta para no caer en la estafa como les pasó a muchas familias mendocinas que confiaron en Golden Fest, una empresa montada por un hombre oriundo de Neuquén que se hacía llamar Adrián Guirín o Adrián Ríos -ayer la Justicia confirmó que su verdadero nombre es el primero y fue imputado por estafa-, y que se alzó con pagos de cumpleaños de 15 y casamientos por un monto que los investigadores calculan en más de $2 millones.
"En los últimos días de este año es el hombre que más cantidad de eventos tenía pactados en Mendoza", sostuvo Fabián Manzur, ex presidente de la Asociación de Salones de Fiestas.
"Este hombre no tenía un salón propio, sino que alquilaba todo para prestar el servicio a los clientes que conseguía captar. Ha dejado deudas por todos lados porque no les ha pagado a sus proveedores y a muchos de sus empleados. Cobraba precios muy bajos que están por debajo del promedio de lo que se cobra hoy en los salones de fiesta, por eso captaba gente, a la que además no le llamaba la atención que tuviera tarifas tan distintas a la competencia", señaló el empresario.
"Él cobraba, por ejemplo, $400 por persona todos los servicios para un evento cuando el promedio de lo que se está cobrando hoy ronda entre los $700 y los $900. Este hombre conseguía clientes usando mucho las redes sociales y ofreciendo panfletos en las puertas de los colegios para conseguir quinceañeras", contó Manzur.
Otro gancho que el estafador usaba era congelar el precio de la contratación a dos años y cobrar cuotas fijas mensuales. "Eso no lo hace ningún salonero serio. Todos piden una seña para guardar por anticipado la fecha, que puede ser uno o dos años antes si quiere el cliente, pero se cobra un porcentaje mínimo y listo. El resto del costo de todo el evento todos los saloneros serios lo cobran una semana antes de la fiesta", explicó Manzur.
"Para evitar caer en manos de un estafador hay que buscar salones que tengan todo en regla, que tengan trayectoria", aconsejó. En Mendoza hay cerca de 500 salones pero unos 100 son los que están registrados en la asociación.
"Nosotros seguimos luchando para darle seriedad al servicio que ofrecemos y por eso impulsamos que los salones asociados tengan un logo visible de la entidad que puedan exhibir y que dé garantías de seriedad en el servicio a los contratantes", remarcó.
Otro problema que hoy facilita las estafas o la falta de cumplimiento de lo pactado es la proliferación de eventos en carpas.
"Esto hace que se alquile cualquier predio, se instala una carpa y no se conoce quiénes son los que están detrás del evento que se contrata", se lamentó Manzur.



