Fernando recorrió el país tras los pasos de su mamá biológica. Coincidencias y averiguaciones entre mendocinos y santiagueños permitieron que diera con ella en Maipú.

Después de buscarla 26 años, se reencontró con su madre biológica en Tupungato

Por UNO

Por Alejandra [email protected]

Con tan sólo 15 años y dos litros de agua, una tira de pan y dos latas de picadillo como provisiones, Fernando Cantero (38) escapó de su casa en General Roca hacia Buenos Aires teniendo un único fin: encontrar a su madre biológica. Esa fue la principal misión que encaró para su vida, desde que sus padres de la vida le confirmaron a los 12 años que era adoptado, lo que él supo desde antes. Muchos años de viajes, consultas, estudios médicos y averiguaciones pasaron hasta que, gracias a la casual intervención de distintos sujetos de Tupungato en contacto con otros de Termas de Río Hondo, pudo conocer a Humilde Fuentes Olave, oriunda de Maipú.

“Sentí unos latidos en el corazón que no los sentí nunca en mi vida. Siempre me puse en las manos de Dios con la fe y la esperanza de que la iba a encontrar, pero muchas veces también pensé lo peor”, confesó emocionado este joven que nació en 1975. “Él nunca dejó de estar en mí, jamás de los jamases. Sabía que estaba por ahí porque para mí nunca había dejado de estar conmigo”, soltó entre lágrimas ella, durante el encuentro que se vivió de manera pública en un hotel de Tupungato.

No fue casual que esta comuna del Valle de Uco fuese el escenario elegido para que se reconocieran después de 38 años, ya que esta mujer lo dio en adopción por problemas económicos cuando ella tenía apenas 16 años y el bebé 11 meses. Es que la historia de búsqueda de Fernando empezó a tener un feliz desenlace cuando, con los datos con los que él contaba, su jefe en Santiago del Estero contactó a un amigo de esta localidad mendocina para contarle su historia y decirle que sospechaban de que Humilde Fuentes Olave estuviese en Mendoza. 

“Esto nació como de una novela. Mi amigo Luis Cajal me contó y me dijo: ‘fijate que parece que vive en Cruz de Piedra’. Yo le dije que eso no era acá, que cómo hacía para localizarla. Hasta que me encontré con el subcomisario Ariel Navea que dio con su domicilio en Maipú”, relató el comunicador Dardo Carrizo.

Inmediatamente, el tupungatino, con la ayuda de la policía convocó al intendente Joaquín Rodríguez, que no dudó en poner a disposición un vehículo que condujo su hermano Jorge para que fueran a golpearle la puerta a esta mujer para a decirle que su hijo estaba buscándola.

“Uno se prepara toda la vida para esto, pero me faltarían días para describir lo que siento”, soltó el santiagueño que trabaja de remisero, mientras abrazaba a su madre y le pedía que viviera 50 años más para poder disfrutar del tiempo que no pudieron compartir hasta ese día.

Un poco de historia“Comenzó a crecer un miedo terrible en mí, yo era consciente de la época que había vivido la Argentina, el terror de la dictadura militar y temía lo peor. Pero algo dentro mío me decía que no bajara los brazos”, recordó este hombre sobre sus primeras búsquedas en Buenos Aires, adonde pudo permanecer más de un año buscándola, ya que por ser menor fue deportado a su casa de Río Negro.

Luego de que falleciera su papá adoptivo, Fernando, que ya se había casado y separado, empezó a “rodar por la vida”, como él mismo definió. “Se me ocurrió agarrar la guía de teléfono y anotar todos los Olave que encontraba y visitarlos uno por uno preguntando por ella”, describió.

Fue la misma mujer que lo crió, antes de fallecer, quien decidió aportarle el otro pedazo de su verdadera historia. Además de darle toda la documentación sobre su nacimiento, le contó que su madre había ido a visitarlo cuando él era muy pequeño y que decidió dejarlo en sus manos al notarlo bien y feliz, lo que ella en su momento pensó que no podía darle.

►Muchas cosas tristes. “Mis hijos sabían de él porque se los conté después de que me preguntaran por qué yo estaba siempre tan triste”, agregó Fuentes Olave, mamá también de Oscar (34), Laura (32), Analía (30) e Ivana (26) quienes ahora tienen un nuevo "hermanito".

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Reencuentro. Humilde Fuentes Olave recibe el abrazo de su hijo mayor, Fernando. Foto: Alejandra Adi / Diario UNO.
Reencuentro. Humilde Fuentes Olave recibe el abrazo de su hijo mayor, Fernando. Foto: Alejandra Adi / Diario UNO.
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