Mendoza Jueves, 5 de abril de 2018

Denunciaron estafas en la entrega de tres barrios

Medio centenar de familias de Lavalle acusa a la presidenta de la Asociación Las Palmeras de graves irregularidades.

Más de 300 familias denuncian haber sido estafadas en Lavalle, durante el largo y aún incompleto proceso de entrega de tres barrios construidos por la Asociación Las Palmeras.

El caso que se investiga desde agosto de 2016, tiene imputada a Marta Viviana López, presidenta de la entidad, por el delito de defraudación por desbaratamiento de derecho de estado, una modalidad de la estafa.

Sin embargo, en la denuncia penal, a la mujer la acusan de haberse enriquecido a costa de la entidad, de revender lotes a más de un propietario, de quedarse con una millonaria suma de un bingo organizado por la asociación, de regentear los barrios por las noches con gente armada amenazando a los socios y adjudicatarios que estaban enfrentados internamente a ella y de inscribir a su nombre y el de su marido, los dos loteos del segundo y tercer barrios, sin que los asociados lo supieran.

El conflicto retomó fuerza el miércoles por la tarde cuando una veintena de afectados llegó, sin previo aviso, a la fiscalía de Gabriela Chaves, que actualmente tiene la causa en sus manos, para pedirle que acuse por más delitos a Marta López y si es posible la meta presa.

Una de las afectadas, María Meza, dijo a Diario UNO: "Venimos a pedir que imputen a esta mujer".

La Asociación Las Palmeras inició hace unos años la construcción de tres barrios conocidos como El Palmeral I, II y III.

Están ubicados sobre la Ruta 34 que va hacia Costa de Araujo, distantes a dos kilómetros de la villa cabecera de Lavalle.

Los denunciantes, que suman casi medio centenar, y que parte de ellos fueron a ratificar sus respectivas denuncias a la Justicia, detallaron sus reproches contra la presidenta de la asociación.

En representación de todos, María Meza afirmó: "Estamos reclamando que nos entreguen los títulos de las viviendas que hemos pagado. Queremos que investiguen a Marta López, que se niega a regularizar la situación como también a realizar la rendición de cuentas de la asociación".

Meza señaló que "esta señora compró los loteos para los barrios El Palmeral II y III con el aporte de los socios pero resulta que nos enteramos que los anotó, uno a nombre suyo y otro a nombre de su marido", quien es Arturo Nieto.

"Como hace tiempo que le empezamos a reclamar que rindiera cuentas del manejo de los fondos de la asociación, ella nos empezó a perseguir y amenazar en el barrio, con gente armada, todos parientes suyos que trajo desde de Salta y que estaban en calidad de serenos", aseguró.

La denuncia penal que ya estaba en sede judicial desde 2016, contra Marta López, indica que la mujer hacía recorridas sorpresa por las noches con hombres armados.

Señaló Meza que "organizaron un bingo en el que teníamos que poner $9.000 cada uno, con el fin de hacerse el tendido eléctrico de los tres barrios. Recaudó como $4 millones pero nunca lo llevó a cabo y no sabemos qué hizo con la plata".

Precisó que "al día de hoy los barrios siguen conectados a la luz de obra que está a nombre del marido de ella y que nos cuesta una fortuna".

Además Meza fue terminante al afirmar: "Acá hay 360 familias afectadas. En los tres barrios está todo vendido pero ella ha revendido los lotes que ya tienen dueño".

De los tres barrios, según los denunciantes, El Palmeral I tiene 38 casas; el II, 44 y el III, 11 viviendas, las que están habitadas pero cuyos dueños no pueden titulizar.

Un cúmulo de irregularidades

En la investigación penal se detectó rápidamente que los barrios fueron construidos al margen de la ley y bajo la mirada de la Municipalidad de Lavalle que, al parecer, nunca puso en caja la situación.

Para empezar, en los papeles, la Asociación Las Palmeras no está habilitada para construir casas.

Al contrario, la entidad fue inscripta con el objeto social de realizar actividades culturales, recreativas, para capacitar jóvenes y abrir jardines maternales entre otros fines sociales pero no para construir viviendas.

Este es el primer obstáculo grave para titulizar las casas a sus respectivos dueños.

Pero además, la entidad comandada por Marta López, construyó las viviendas sin hacer la urbanización previa que exigen las normas municipales.

La normativa dice que primero un loteo debe estar a nombre del titular para ser comercializado. Luego, este debe fraccionarlo y presentar los planos de mensura ante el municipio correspondiente. Una vez aprobados, debe urbanizar. Esto implica, hacer las calles, veredas, cordón, banquina y cuneta y montar el arbolado público, las luminarias y los servicios. Entiéndase: luz, agua y gas.

Cuando todo eso está culminado, recién entonces el municipio autoriza a los propietarios de cada lote que se vendió, a construir sus viviendas.

En el caso de una asociación de tipo cooperativo donde todos los socios aportan para levantar un barrio, la construcción comienza cuando se saldaron todas las etapas previas.

No fue el caso de los tres barrios de El Palmeral. Las casas se levantaron sin jamás urbanizar y se entregaron sin el título legal correspondiente.

Aseguran que la Municipalidad de Lavalle no fue ajena a esto. Al menos la barriada tiene dos inspecciones de la comuna y además la presunta intervención permanente de un ex funcionario de la comuna, Lucas Mena que es mencionado en varias oportunidades por López.

La mujer, tras ser imputada, acudió a la citación en la fiscalía a mediados del año pasado y se defendió.

Afirmó, palabras mas palabras menos, que ella hizo todo legal y que cada vez que preguntaba al municipio, "Lucas Mena me decía que estaba todo bien, todo legal".

También refirió que recibieron la visita de técnicos del IPV y que les otorgaron un subsidio desde la Nación para hacer los techos que la Municipalidad nunca les pagó.

Marta López reconoce incluso que cuando compraron los loteos para los barrios II y III, debían fraccionarlos en lotes de al menos 2.400 metros cuadrados para evitar el requisito de la urbanización.

Sin embargo la mujer afirma que la gente no podía afrontar ese requisito: "Los fraccionamos en 800 metros cuadrados y los vendimos a $2.500 cada uno en 10 cuotas", señalando que vendió un centenar.