Las familias o personas que tienen mascotas deben incluir en la organización de las vacaciones un factor extra: dónde o con quién dejar el animal, o a quien dejar a cargo del mismo.
Una opción cada vez más asidua son los hoteles para mascotas, en especial para perros. Allí no sólo los hacen dormir, sino que los alimentan, los hacen jugar y hasta los bañan y los someten a sesiones de peluquería.
En Mendoza, existen varios sitios como estos y cuestan entre $150 y $200 por día, por cada animal.
Eso da como promedio $175. De modo que para unas vacaciones de 15 días, mandar a un mascota a un hotel cuesta $2.625, o en números redondos unos $2.500.
Primer ejemplo
A Oscar Suárez le dicen Oky. Hace cuatro años inauguró un lugar para alojar perros, que según él es el primero que hubo en la provincia.
"Durante 30 años fui el mayor fabricante de hielos del interior del país. Ahora me dedico a mi pasión por los perros", dice Suárez, de 65 años.
Lo que ofrece con su hotel es un servicio en el que va a buscar el perro hasta su domicilio, lo aloja, lo alimenta, eventualmente lo baña y siempre lo hace jugar en un espacio abierto de 3.000 metros cuadrados junto con los otros canes que están de estadía en el lugar.
"La noche sale $200. Duermen en alguno de los 30 caniles que hay. Hoy tengo más de 70 perros y para enero calculo más de 100. Es algo que no para de crecer esto. Cada vez hay más demanda. No tiene límites. Yo pongo límites: no recibo perros peligrosos ni enfermos", explicó Oky.
El encargado de hacer jugar a los perros es Jesús, quien está todo el tiempo en el lugar, ya que vive allí.
"No es una guardería lo que tengo porque yo no guardo objetos. A mí me dejan afecto, seres vivos, por eso es un hotel", dijo el ingeniero mecánico Suárez.
El hotel trabaja con un veterinario externo, quien asiste a los perros si lo necesitan.
"Para Navidad me dejaron perros porque acá no tiran fuegos artificiales. No sólo los dejan para vacaciones".
Segundo ejemplo
Otra opción, de las varias que hay, es una casa que se ubica en Luján de Cuyo.
Es la casa de María José Marín, quien montó el hotel donde ella misma vive.
"Abrí el lugar en abril de este año. No es una guardería, es un hostal. Acá tienen los alimentos, los médicos si el perro tiene medicación . Los hago que estén en juego permanente", dijo María José, de 39 años.
En ese hostal la noche cuesta $160, pero no incluye traslado y el alimento se cobra aparte.
"Lo mejor es que el dueño venga con su perro y conozca el lugar antes de dejarlo", agregó Marín, que es diseñadora, pero de un tiempo a esta parte devino en cuidadora y peluquera de perros.
Los animales pasan el tiempo mezclados, jugando entre sí.
El promedio de "huéspedes" que tiene Marín es de 20 canes.
"En Navidad tuve 21 y para Año Nuevo también calculo eso, lo mismo que para enero, que serán alrededor de 20", dijo María José, que trabaja junto con una veterinaria que se hace cargo del cuidado médico de los animales.
"Me llamaron un par de veces para ver si podían dejar gatos y hámsters, pero al final nunca los trajeron", concluyó la mujer de 39 años.
Experiencia en primera persona de dos familias dueñas de perros



