Por Leonardo Otamendi
Es por razones psicológicas o físicas, reveló el titular del Instituto de Seguridad Pública, Leonardo Comperatore. El crimen de Maipú reavivó el debate acerca de si todos están listos para usar armas.
Cuatro de cada diez aspirantes a policía no superan el psicofísico
El asesinato de Ezequiel Torres (22) a tiros en un almacén de Maipú, a manos de un policía, pone en discusión la preparación de los efectivos. Aunque el director del IUSP asegura que un alto porcentaje de aspirantes son rechazados, algo se les escapa, puesto que existen los casos de gatillo fácil y de irresponsabilidad policial.
La muerte de Torres a manos del policía Darío Agosti (25) en el almacén de su madre en Maipú, pone sobre la superficie la preparación e instrucción de los uniformados. Según el director del Instituto Universitario de Seguridad Pública, el cuarenta por ciento de los aspirantes son rechazados por condiciones psicológicas o físicas.
Mientras que la directora de la Inspección General de Seguridad (contralor de la Policía), Mariana Herrero, asegura que se trata de “casos aislados en los que un civil muere a manos de un uniformado, por equivocación o por intención”, los exámenes psicofísicos que les realizan a quienes pretenden ingresar a la fuerza no parecen ser un “filtro” adecuado.
Leonardo Comperatore, director del IUSP, explicó que desde ahora los aspirantes deberán tener el secundario completo y hasta 30 años. Pero hasta el momento podían ingresar teniendo aprobado primero del Polimodal (tercer año) y hasta con 35 años. Antes de comenzar el cursado, para ser auxiliar u obtener la tecnicatura, “al aspirante le realizamos un psicofísico entre psicólogos y psiquiatras, con reuniones privadas y en grupo. Luego se efectúan los exámenes clínicos y al finalizar estos estudios, los resultados los evalúa una junta médica para establecer si están aptos para ingresar al instituto”, detalló.
El director aseguró que de la totalidad de los que se inscriben para ser oficiales (la tecnicatura es de dos años), el 35 por ciento no supera los exámenes, y también es rechazado el 47 por ciento de los aspirantes a auxiliares (tras un curso de 10 meses).
Fue Comperatore quien aseguró que el auxiliar Agosti tuvo todas las evaluaciones psicofísicas positivas, pero desde Sanidad Policial manifestaron que nunca fue evaluado.
El titular de esa área de salud es el doctor Marcelo Buttani, con rango de comisario general. El profesional aclaró que Agosti nunca fue evaluado por Sanidad debido a que hacía aproximadamente un año que había ingresado a la Policía.
En ese sentido, destacó que pasado ese período se le realiza un seguimiento a cada uniformado, que es abordado con psicólogos, psiquiatras y clínicos. De todos modos, cada efectivo “una vez por año tiene que pasar por Sanidad Policial para ser examinado”, aclaro Buttani, y continuó: “Todos los días vamos a una comisaría y les realizamos exámenes clínicos, psicológicos, que son asistidos por trabajadores sociales; les hacemos encuestas sobre tus tareas, y también son revisados por nutricionistas. Con los resultados obtenidos por medio de estos estudios se les recomienda o directamente se los envía al psicólogo cuando presentan problemas. El seguimiento que tiene la institución no lo tiene ninguna empresa privada”, sentenció.
Al ser consultado el jefe de Sanidad Policial sobre el caso Agosti, que disparó sin que nadie lo atacara y mató a un joven, contestó en general. Dijo que si lo hubiese revisado el equipo de Salud Mental de Sanidad podrían haber detectado, como en muchos casos, alguna irregularidad.
Al respecto, se basó en los números para argumentar sus dichos. “Si el equipo me recomienda que un policía no está en condiciones de portar un arma de fuego, de inmediato se la quito. En este momento hay 300 efectivos policiales sin armas por recomendación médica, sea porque están pasando por alguna crisis, por problemas familiares o porque advertimos una variación negativa en el carácter”, culminó.