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Si bien la obra social devolvió formalmente la nómina de los pacientes atendidos en el Hospital Italiano, continúa sin abonar la totalidad de las prestaciones.

Corren peligro más de 95 mil jubilados que son afiliados al PAMI

Por Carina Luz Pérezperez.carina@diariouno.com.ar

Damián Carrasco, a sus 54 años y dueño de una vida sencilla en San Rafael, nunca pudo imaginar que su diabetes lo pondría en la necesidad de esperar un trasplante de corazón. Y mucho menos que esa dura circunstancia tuviera como telón de fondo una discusión entre sus médicos y su obra social, dejándolo con mucha incertidumbre por lo que pasará con él luego de su intervención.

Hace un mes que está internado en el Servicio de Cirugía Cardiovascular del Hospital Italiano y cuando aparezca su donante será operado por el equipo de Claudio Burgos, según lo previsto.

Pero no tiene asegurado el seguimiento posterior a la intervención, debido a la disputa judicial que el nosocomio mantiene con el PAMI, la cual es muy posible que también perjudique a otros 500 pacientes que ya fueron trasplantados y deben seguir con los controles (ver aparte).

“No tengo dinero para pagar la mitad del trasplante, no me alcanza la jubilación, no puedo pagar ni los remedios que tengo que tomar por mi enfermedad”, dice Damián, mientras explica que su corazón “está al 29% de su función y no puedo ir al baño sin agitarme”.

El periplo por diversos médicos del PAMI a través de los siete años en los que ha sido tratado por la diabetes no ha sido sencillo: turnos diferidos por dos meses; en consecuencia, pagar consultas para obtener atención médica anticipada; un listado de medicamentos de diez productos de los cuales la obra social le reconoce la mitad, una tardía cirugía de los ojos y, finalmente, la colocación de un stent.

Con el tiempo, los médicos del Schestakow lo derivaron al Italiano, donde se comprobó que requería un trasplante de corazón tras bajar 22 kilos, ya que tenía el cuerpo lleno de líquido. También tiene afectados la vista, los riñones y el sistema vascular.

“A mí me dijeron que si no me operaban acá podía ir a Córdoba. Pero por qué tengo que ir a otra provincia, si acá me atienden bien. No es que mi familia no me vaya a acompañar, eso está bien, pero no sé si aguanto un viaje así”, resume.

Éste es uno de los pocos casos cuya atención siguieron su curso una vez desatado el conflicto con el PAMI, problema que ha llevado a bajar las operaciones cardiovasculares mensuales de diez a tres pacientes.

Si bien el servicio de trasplante nunca estuvo en la escena del debate, según el doctor Burgos,“sí se lo pone en riesgo al servicio de trasplante de corazón y pulmón para la provincia, porque con la cirugía cardiovascular se complementan ambos servicios. Movilizar un avión para traer un órgano cuesta $200 mil y hay que pagarlos al pie del avión. Al equipo de médicos le tengo que pagar esas horas cuando el órgano aparece, cualquier día a cualquier hora”.

Desde el PAMI aseguran –sin querer hablar oficialmente a través de los medios por orden de la autoridad nacional– que Burgos impuso durante muchos años sus costos, pero “no es el único que puede hacer esas operaciones. Hay otros equipos médicos muy solventes también, como lo es el que integra el doctor Martín Ferrando. Nunca nadie le ha dicho que no hará más trasplantes, eso lo seguirá haciendo, pero ¿por qué el PAMI lo tiene que sostener?”.

Nuevas medidas cautelaresLa organización civil Protectora presentará esta semana una ampliación del amparo judicial para que afiliados al PAMI puedan seguir siendo atendidos en el Servicio de Cardiocirugía del Hospital Italiano, ya que continúan recibiendo denuncias de pacientes que –aun con la decisión de la jueza Olga Pura de Arrabal de restablecer las prestaciones– no logran ser recibidos.

“No nos interesa la pelea de la obra social con el doctor Burgos, lo que pretendemos es que los pacientes que estaban a punto de operarse o que deban continuar con su atención en el Italiano porque ya empezaron todo el tratamiento allí, lo puedan hacer. Y, hasta ahora, el hospital lo hace como una dádiva o favor para algunos casos particulares, y no es así, debe solucionarse el problema de fondo. Vamos a ampliar la cautelar con nuevas denuncias de otro grupo de jubilados para que se cumpla con lo dispuesto por la Justicia sin poner trabas”, indicó Mario Vadillo, de Protectora.

A la par, la Federación de Jubilados de Mendoza expresó su preocupación. “Esta federación se hace un deber alertar a los jubilados y a los mendocinos que están por ser operados, y a quienes ya lo fueron y siguen un tratamiento acerca de los riesgos sobre la vida de miles de personas si llegara a conformarse un monopolio en estas prestaciones de alta complejidad. Porque, como ha sucedido otras veces con otras especialidades, se pretende eliminar un centro de cirugía cardiovascular y de trasplantes, quizás, con el propósito de crear un monopolio gerenciado desde Buenos Aires”, dice una carta firmada por su presidente, Víctor Busto, y su secretaria, Ana Sanz.

Las causas y los efectos de la disputa El PAMI cambió desde agosto el sistema de contratación de los servicios médicos para sus afiliados. De pagarles una “cápita” a las clínicas y hospitales, por la cual cada uno recibía un monto fijo aunque hiciera 20 operaciones o ninguna, pasó al sistema de cartera asignada: paga por anticipado el 70% del promedio de atenciones habituales.

Esto, porque la cápita tendía a provocar que los prestadores hicieran la menor cantidad de servicios posibles para hacer “rendir” mejor ese recurso, cuando lo que se busca ahora es abonar sólo aquello que fue realizado.

La incorporación del sistema electrónico de carga implica que el sanatorio debe detallar cada una de las acciones sobre el paciente y la facturación de éstas es realizada a través de la página web del PAMI, ingresando un ID de usuario. Entonces, la carga debe realizarse por cada afiliado, por cada día, por cada determinación de un análisis y por cada toma de rayos X, estudio o interconsulta realizada durante la internación. La mayor queja del médico Claudio Burgos es que en ningún link de la página figuran los descartables para cirugías cardiovasculares complejas, por lo que no se puede facturar el 40% del costo de la operación.

Con este escenario, tanto el PAMI como Burgos siguen la vía judicial para lograr reclamar: la obra social quiere “defender su derecho a elegir un prestador” y el Hospital Italiano, “demostrar la ilegalidad de las actuaciones de la obra social”.

Qué pasa con el edificio de la Sociedad de Socorros MutuosEl expediente Nº12.437/S 2001 y sus anexos Nº1662-S 2002 de la Municipalidad de Capital, según figura en sistema, indica que los dueños del sanatorio debieron realizar hace mucho tiempo un arreglo estructural en la parte frontal del edificio de la Sociedad de Socorros Mutuos, donde hasta hace poco funcionaron la guardia y los laboratorios. Si bien respetan la clausura de ese sector del establecimiento, todavía no han cumplido con las obras comprometidas ante la Comuna para reparar todo lo que se indicó.

A la par, tampoco han respondido a las diversas observaciones sobre las salidas de emergencia y los sistemas de seguridad para apagar posibles incendios, aun cuando se les han impuesto varias multas que superan las 800 unidades tributarias, según consta en los expedientes municipales.

En este momento, la Secretaría de Obras de Capital debe decidir qué pasos dará hacia adelante para que la firma responsable de la clínica –el grupo filokirchnerista Olmos– proceda con lo requerido, ya que la instancia de las multas ha finalizado.

En tanto, el sector que aún sigue habilitado tanto por el Municipio como por el Ministerio de Salud es utilizado por un gerenciador externo a la clínica porque los servicios fueron tercerizados hace unos meses y por eso recaló allí el equipo del cardiocirujano Martín Ferrando.

Promesas y pagos incumplidosLas posiciones encontradas entre la obra social de los jubilados y la empresa prestadora del servicio de cardiocirugía, Harefield SA, que encabeza Claudio Burgos en el Italiano, están al rojo vivo, aunque ambas partes argumentan que lo importante son los pacientes.

Burgos explicó que, a raíz del dictamen de la jueza Olga de Arrabal, el PAMI lo reconoce como prestador y de hecho le devolvió la cartera asignada al hospital para atender a 95 mil jubilados.

Sin embargo, Burgos explicó: “Es sólo una formalidad administrativa, porque aún no podemos cargar en el sistema electrónico los costos de los descartables de las cirugías cardiovasculares”.

Además informó el profesional que todavía no han recibido el adelanto de la cartera asignada, un porcentaje igual para todas las clínicas, los hospitales y los sanatorios que prestan servicios para el PAMI, pese a que hace una semana, en una reunión con los máximos dirigentes del PAMI a nivel nacional le habían prometido el pago.

Ese adelanto es del 70% de lo que habitualmente factura un prestador, más todas las consultas, los estudios y las intervenciones realizadas por encima de ese porcentaje promedio de atención. A esa suma final se le restan todos los servicios que el PAMI considera que fueron mal facturados o que no corresponden a la situación del paciente.

Diario UNO accedió a documentación que muestra las actuaciones del PAMI respecto del Italiano.

En el sistema electrónico figuran 21 pacientes que fueron operados en diciembre y enero. A un costo de $73 mil pesos por cirugía, el monto total es de $1.533.000. Esto significa que, por mes, el gasto fue de $766.500. Si el adelanto de la cartera asignada es del 70% mensual como declara el PAMI, el hospital debió recibir este mes alrededor de $536.550 al menos por diciembre, pero sólo le pagaron $49.627, 90, a causa de varios débitos realizados desde Buenos Aires sin especificarse las razones.

En definitiva, el PAMI no deriva más pacientes a la Sociedad de Socorros Mutuos en respuesta al amparo judicial, pero tampoco soluciona el problema con el Italiano, dejando librados a su suerte a los afiliados ya que no garantiza la prestación.

Crónica►Cambios en agosto. El PAMI decidió modificar el sistema de facturación de los servicios médicos. De pagar un monto fijo “capitado” pasó a otro electrónico, a través del cual se deben carga –vía internet– cada una de las acciones sobre el paciente.

►Medida cautelar. En diciembre, la organización civil Protectora pidió la intervención de la Justicia a favor de pacientes que estaban a punto de ser operados, para continuar su atención en el Italiano. La Justicia le dio la razón.►Nuevo amparo. Formalmente, los afiliados al PAMI volvieron al Italiano, pero los pagos no se regularizaron, por eso Protectora vuelve a la carga.

Una obra social con 4.500.000 afiliados en todo el paísEn la actualidad son 4.500.000 los afiliados que tiene el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados en el país.

Más conocido como Programa de Atención Médica Integral (PAMI), se fundó en 1971 y cuenta en la actualidad con 820 puntos de atención en la Argentina. Tiene tres efectores propios, los que están ubicados en Buenos Aires y Rosario.

Tras varios años de quejas por los problemas de atención y servicios, en el 2009, la institución realizó un proceso de transformación buscando agilizar y mejorar la atención de los adultos mayores.

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