Por José Luis Salasuno_mendoza@diariouno.net.ar
Lo dijo el fiscal de Estado subrogante, Javier Fernández, para rechazar el reclamo que lleva adelante La Pampa por el agua del Río Atuel.
Conflicto Mendoza-La Pampa: “No se puede repartir el agua que no tenemos”
“No se puede repartir el agua que no tenemos”. Para el fiscal de Estado subrogante, Javier Fernández, ese es el argumento principal para rechazar el reclamo que La Pampa llevó a la Corte Suprema de Justicia nacional por el agua del río Atuel.
En el máximo tribunal hay una demanda planteada por un abogado pampeano y otra del gobierno de la provincia vecina. El funcionario informó que la primera fue contestada hace poco y la segunda aún no sido formalmente notificada a Mendoza.
Para Fernández, que visitó ayer San Rafael para participar en una jornada de exposiciones titulada “En defensa del río Atuel y el patrimonio de Mendoza” organizado por la Universidad de Mendoza, estos reclamos “son un déjà vu” o volver a vivir lo mismo, ya que en la historia de nuestra provincia “es la quinta demanda que viene por el mismo objeto, cuatro de ellas se nos corrió traslado y una quedó en el camino”.
Dijo que “nosotros siempre nos defendemos con los mismos argumentos: que hay 75 mil hectáreas empadronadas que tienen derecho a riego del Atuel que ha reconocido la Corte nacional y que los usos consultivos de Mendoza son históricos”.
Además “tenemos informes de todo tipo para demostrar que del lado de La Pampa no hay una explotación, no podemos volver a un estado de naturaleza porque el solo hecho de que la naturaleza en alguna época pudo haber sido de una determinada manera, porque eso es una especulación”. Esto último se refiere al argumento pampeano de que el corte del Atuel con represas en el Sur mendocino secó los Bañados del Atuel en el noroeste pampeano.
El fiscal de Estado afirmó que “en definitiva lo que vale e importa es la actividad humana productiva que hace uso del agua y no otros intereses netamente ambientalistas puros”.
Demanda travestidaEn las nuevas demandas, los pampeanos apelan al supuesto daño ambiental producido en el noroeste pampeano. Para el fiscal Fernández, “La Pampa lo que está haciendo es travestir la demanda vistiéndola con ropaje de derecho ambiental cuando los hechos y el derecho del que estamos hablando es el mismo”.
Pero “más allá de los argumentos, hay una realidad y es que no hay agua. El módulo histórico del Atuel era de 34 metros cúbicos por segundo y ahora es raro que lleguemos a los 14m3/s. Ya van cinco años con ciclos hidrológicos pobres, entonces no podemos repartir, aunque quisiéramos, el agua que no tenemos”.
No obstante, “las necesidades humanitarias de La Pampa han sido satisfechas con creces por Mendoza a través de un acueducto que envía agua de origen mineral desde Punta del Agua, una dotación equivalente para seis mil personas para uso urbano, cuando el primer poblado de La Pampa tiene una población de 2.500 personas, o sea que hay un excedente del agua”.
Por eso cerró diciendo que “no le veo un argumento jurídico a esto, quizás debe haber algún interés político o de otro tipo por parte de La Pampa para hacer este reclamo”.
La Corte nacional dirimió este conflicto con el fallo de 1987 en el que reconoció la interprovincialidad del río Atuel aunque le reconoció a Mendoza el derecho de regar 75.600 hectáreas, mientras que el excedente debía ser motivo de convenios.