Fayad se refirió a su futuro político y a cómo está sobrellevando el cáncer que lo aqueja desde el año pasado.
–¿Cree en tener otra oportunidad para gobernador? –No la voy a buscar. Me hubiera gustado ser gobernador, pero no me tocó el tiempo por la euforia de Menem y Cavallo. He aprendido mucho en la vida, y no muero por estar en ningún lugar ni mato a nadie. Yo soy feliz con mi trabajo, me encanta ser intendente. La gente del área de Personal de la Comuna me ha usado como ejemplo: “Miren el intendente, viene con cáncer a trabajar…”. He estado tirado en la cama con mareos, con náuseas, gracias a Dios y a los médicos ya pasó. Uno no es mago, lo que vendrá, vendrá. Yo estoy preparado para todo. –¿Tiene enemigos? –Yo puedo ser enemigo de alguien pero yo no tengo enemigos. Yo he pasado demasiadas cosas duras en mi vida como para cargar el odio. El odio te enferma y no te ayuda a sanarte. Yo me tengo que curar, me tuve que curar el cuerpo, el alma y me tuve que curar en la fe en Dios. –¿Cuándo? –Tengo 30 intervenciones quirúrgicas. Ahora estoy mejorando, pero con el cáncer nunca se sabe. Estoy de tres a seis años en observación, con controles cada tres meses. Pero se trata de un asesino silencioso, hay que estar muy atento. Me tengo que hacer un nuevo control el miércoles.