Por Leonardo [email protected]
Amenazas para las personas, para la vegetación, para la vida animal y también pérdidas económicas es la consecuencia de la introducción sin control de especies exóticas en cualquier territorio. En Mendoza existen animales, insectos o plantas que los especialistas están preocupados y ocupados en monitorear, y en algunos casos aniquilar; tal es el caso de la rana toro.
Mendoza fue sede de los talleres para la Formulación de la Estrategia Nacional sobre Especies Exóticas Invasoras. La jornada de trabajo se desarrolló en el Zoológico y uno de los temas sobre los que se habló fue el avance de la rana toro, debido a la nota publicada por Diario UNO.
De todos modos, el taller tenía como fin idear modelos y protocolos para prevenir la llegada de animales, insectos y flora extranjera que afecta la biodiversidad de las regiones argentinas; y también atacar aquella que ya se estableció.
Estas jornadas se llevan a cabo en distintos puntos del país. A Mendoza llegó la subsecretaria de Planificación y Política Ambiental de la Nación, Silvia Révora, con funcionarios, técnicos de la FAO (Organización para la Alimentación y Agricultura de la ONU), a quienes se les sumaron invitados de otras provincias que trabajaron junto a los encargados de áreas de Mendoza y especialistas.
Para Révora es fundamental desarrollar estrategias de prevención o monitoreo porque no sólo afecta a un ecosistema regional, sino también porque en la mayoría de los casos los perjuicios son económicos.
Citó como ejemplo al castor. “Fue introducido en 1946 en Tierra del Fuego por un emprendimiento peletero. Fracasó el emprendimiento, se dispersaron (los castores) en la naturaleza y ahora es un problema, incluso en la relación bilateral con Chile porque es este momento está degradando el Bosque de Lenga que es el más austral del mundo, las turberas y las cuencas hídricas no sólo de nuestro país si no también de Isla Grande de Chile y ya pasó el animal al continente. Ahora tenemos un compromiso con el vecino país de hacer un control”, reveló.
Hay 100 mil castores en la actualidad que se han dispersado por una vegetación en la cual es casi imposible encontrarlos y monitorearlos.
Posteriormente detalló el ingreso al país del Didymosphenia Geminata, llamado Moco de Roca. Según la funcionaria, es una especie de alga que fue transportada por pescadores deportivos de Europa o Canadá hacia Chile y desde allí se introdujo en nuestro país. La bacteria cruzó en las botas o en otros objetos. “El daño que produce es significativo porque puede cubrir lagos o kilómetros de ríos y puede desaparecer toda la vida acuática en ese lugar”.
Al ser consultada por Mendoza, la subsecretaria manifestó que el organismo ambiental tiene identificadas como plagas a la rana toro y al jabalí que son muy agresivos con la fauna nativa.
Por su parte, Hugo Asensio, jefe del Departamento de Fauna Silvestre de Mendoza, señaló que hay especies exóticas en la provincia que llegaron hace décadas por emprendimientos económicos o productivos y al no resultar, esos animales pasaron a la vida silvestre.
Asensio identificó como introducidas a nuestra región al chancho jabalí, a la rana toro, a la paloma doméstica y a la trucha. “Estas son especies que llegan a este ecosistema que les resulta favorable pero que no tienen los controles biológicos naturales necesarios para regular una población.
Anticipó que el moco de roca puede llegar a Mendoza en uno o dos años, porque avanza desde la Patagonia.
El turno de los insectos fue abordado por el biólogo Guillermo Debandi. Mencionó a la “chaqueta amarilla” como una especie que llegó a Mendoza. Explicó que es “una avispa bastante agresiva y carnívora. Es de Europa, fue llevada a Chile y pasó hacia la Argentina a la altura de Bariloche y se trasladó a nuestra provincia.
El especialista dijo que la “chaqueta amarilla” ingresó por San Carlos y se la ha visto en La Consulta, Potrerillos y también en Villavicencio.
Este insecto, como señaló, es carnívoro, incluso come peces y su picadura es muy dolorosa para el ser humano.
Debandis identificó que también en Mendoza se está utilizando un Bombus como especie foránea. “Es un abejorro que lo usan para la polinización de tomates y pimientos en invernáculos pero aún no tenemos una medida del efecto que puede causar”.
Por último, Mariano Bourguet, jefe de Departamento Flora Nativa, destacó que en Mendoza hay dos especies exóticas identificadas como preocupantes para el resto de la vida vegetal autóctona. Una de ellas es el “Tamarindo que está distribuido en toda la provincia y particularmente en la Reserva Llancanelo. Lo trajeron de oriente por su adaptabilidad a las zonas áridas y humedales pero tiene un efectivo invasivo muy rápido, larga sales desde sus hojas que saliniza los suelos no permitiendo que cualquier otra especie pueda progresar en ese suelo. Además, se asocia a esta especie con otra, porque cuando está naciendo forma verdaderos pajonales y es propicia con una invasora como es el chancho jabalí, porque se interna ahí y hace más complicado el control para la gente de Fauna”, apuntó.
“La otra importante es la Rosa Mosqueta. Se puede ver cómo desarrolla su invasión en la Reserva Villavicencio y no deja progresar a la biodiversidad nuestra”, finalizó Bouguet.


