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En esta edición, la confección tiene una mirada teatral y se usan telas económicas intervenidas con distintas técnicas. Géneros como la media sombra servirán para dar estructura a los vestidos. Habrá cuerpos completos pintados
Buscan que el vestuario de los bailarines refleje efectos especiales
La intervención de los materiales para ponerlos en valor es el imperativo que mueve a quienes están detrás de la confección de los trajes que llevarán los 782 artistas del Acto Central Sinfonía iluminada de gloria.
“El vestuario es pieza fundamental en los efectos especiales de distinto tipo que se quieren generar en la puesta en escena. Por eso es muy significativa la intervención a través de la plástica y otras técnicas, para transgredir y sobrevalorar las telas. La iluminación del espectáculo está pensada en conjunto con el diseño de los trajes y eso aportará otro efecto”, señaló Jorgelina Flores, quien asiste al diseñador del vestuario, Omar Lateana. Ambos vienen del ámbito del teatro y, en el caso de Lateana, también estuvo en el equipo vendimial de 2013 encabezado por Vilma Rúpolo.
Esa experiencia les permitirá utilizar telas de bajo costo que serán aggiornadas con montaje, pintura, accesorios y maquillaje en los artistas. También reutilizar parte del archivo de vestuario.
En otros casos, los géneros económicos servirán como estructura de base para otros cortes más caros. Un ejemplo son los vestidos de alta costura que llevarán las bailarinas en una gran escena de “ballroom” (baile de salón), para los que se decidió remplazar los miriñaques de aros de metal por enaguas de tela media sombra, que otorgan el mismo armazón y son más funcionales.
Como Flores es a la vez jefa de maquillaje, su rol y el de Lateana se complementarán.
“El eje es el nombre Sinfonía…, el vestuario debe tocar una música estética, en colores, gamas y texturas”, aseguró Lateana.
Del total de lo que deben confeccionar, 30% serán nuevos y 70% se confeccionarán en base a trajes usados. “El cambio en estos es radical”, aseguró el diseñador y docente.
Son 30 modelos distintos los que desfilarán por el teatro griego Frank Romero Day en la Fiesta Nacional de la Vendimia del próximo 8 de marzo.
Múltiples recursos Gran parte del vestuario tiene un concepto tridimensional, para que el espectador pueda ver volumen. En otros convive el maquillaje corporal con textura, tocados o accesorios de vestuario. Pintura, quemado, sobreposición de elementos para que la tela de base sobreviva de otra manera, apliques de gomaespuma, pasamanería (objetos de decoración confeccionados a base de cordones, borlas o galones), son otros recursos pensados.“Al margen del diseño, pensamos en la funcionalidad para que el actor pueda manejar su corporalidad. Es nuestra intención lograr esto, puede ocurrir que en los ensayos resulten incómodos, entonces deberemos adaptarlos”, reconoció Lateana.
Aunque son celosos a la hora de avanzar en detalles del contenido de la Fiesta –y en mostrar los prototipos de vestuario sobre los que vienen trabajando–, Flores añadió un ejemplo de los efectos escénicos que se buscan: “Hay vestuarios muy exquisitos, con efecto lumínico. Por ejemplo, en un cuadro folclórico importante (hacia el final del espectáculo), las bombachas de gauchos y los vestidos de las chinas tienen una intervención que se percibirá cuando se apague la luz”.
En todos los cuadros –prometen los diseñadores– hay diferentes impactos. “Vestuario que se convierte en objeto, telas que adquieren destellos de diferente color al de base, son otros de los que podemos mencionar”, dijo Flores.
El Cerro de la Gloria es uno de los íconos que el guión de esta edición debía respetar. Y en la puesta en escena habrá un segmento que lo representará integrando utilería mayor (estructuras), maquillaje (corporal) y vestuario (túnicas). “Será una coordinación de todos esos elementos, porque lo que debíamos lograr eran esculturas”, comentaron.
Cuerpos maquilladosEl body painting es una técnica que cada vez con mayor frecuencia se lleva al Acto Central. En 2013 la apuesta fue sólo torsos pintados de bailarinas que debajo tenían faldones, para un cuadro de danza en el espejo de agua del teatro.
En esta edición, la promesa es darle una mayor relevancia y que se maquillen cuerpos completos. Tanto que en el coloquio en el que el staff de Alejandro Grigor presentó su propuesta quedó claro que se incluiría la aparición de personajes desnudos. “La técnica se aplicará a cuerpo completo y se cubrirán con cinta y otros recursos las partes íntimas, para la comodidad de los bailarines. La pintura tiene que brindar textura, movimiento y profundidad”, añadió Flores, sobre una tarea que ella comandará.
Calcula que por noche deberá pintar a 120 bailarines y actores, por lo que utilizará materiales hechos por ella misma que son fáciles de quitar.



