A nte el aumento de los combustibles y la necesidad del ajuste en el bolsillo, el "fenómeno moto" llegó para quedarse, tomó asiento, se acomodó. Y no para de crecer. Y así lo demuestran las cifras de las ventas. En casi cinco meses se patentaron en Mendoza 10.105 motos, lo que equivale a 68 por día. Es el 65% más que el año pasado. En paralelo, 22 personas que iban en moto murieron en accidentes de tránsito en lo que va de 2017. Según datos de la Cámara de Fabricantes de Motovehículos (CAFAM), con información de la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor y de Créditos Prendarios (DNRPA), en lo que va del año se patentaron más de 10.000 motos. En el mismo período del 2016, es decir, entre enero y mayo inclusive, ese número fue de 6.102. Actualmente hay 5.095 secuestradas por diferentes motivos. Sólo en la ciudad de Mendoza se aplican unas 7.000 multas por año. El boom de las motos se explica con una trilogía de factores: el bajo costo y las facilidades para comprar, ya que una moto de 110 centímetros cúbicos puede conseguirse a partir de los $15.000, con planes de cuotas como el Ahora 12 o Ahora 18 o con créditos a sola firma. El segundo y el tercero tienen que ver con el menor consumo de combustible comparado con cualquier auto y la comodidad para moverse en zonas urbanas en las que el tránsito es un caos. "Hay un brote muy fuerte de ventas que se debe a que hay muy buena financiación y al hecho de que mucha gente se vuelca a la moto porque no puede llegar al auto. Lo que más se está patentando son motos de las más baratas, el 60% por lo menos", explicó Horacio Palacios, importador."El impacto inflacionario en la moto ha sido menor que en otros vehículos. La moto barata se vende cuando tenés problemas de transporte, cuando la gente no tiene buenos ingresos, cuando la nafta está muy cara, la gente lo busca como alternativa de transporte", agregó.Armando Gualerzi, de Dorrego Motos, comentó que tienen dos tipos de clientes: el que la usa para ir a trabajar y el que se está bajando del auto para tener un vehículo económico por el combustible. "Esta coyuntura hace que la gente vaya buscando alternativas de movilidad hacia una alternativa más económica. Lo que más vendemos son motos de entre $20 mil y 40 mil", explicó el agenciero y agregó que la financiación con planes de cuotas como el Ahora 12 o Ahora 18 o los créditos a sola firma son una de las claves. "Hay personas que usan más de una de esas herramientas", contó.Uno de los puntos negativos que tienen las motos es que el patentamiento puede llegar a costar más de $4.000, lo que representa una tercera parte de su valor. De hecho, la mayoría de las motos que se secuestran (el 90%) en la ciudad de Mendoza es por falta de documentación y no por falta de uso del casco como podría suponerse. "La mayoría no ha hecho el patentamiento o la transferencia, es decir, no tienen los papeles correspondientes", explicó Raúl Levrino, secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de Mendoza.
"El que compra la moto es un laburante, gente de clase media baja que la necesita para ir a trabajar, es muy caro el patentamiento", opinó Eduardo Vicino, de Aconcagua Motos. "En porcentajes, es el doble de lo que cuesta patentar una camioneta, es una locura, es sacarle al que menos tiene", agregó Gualerzi.Control para todas"Toda moto que circula por la ciudad de Mendoza es controlada", afirmó Levrino. En Capital se pusieron el "fenómeno motos" al hombro y ejercen un control exhaustivo sobre estos vehículos.Los controles se realizan con puestos fijos y móviles en zonas de microcentro y financiera, en la Arístides Villanueva, Parque Central e ingresos y egresos a la ciudad en los límites con otros departamentos. Estos operativos se realizan en conjunto con la Policía de Mendoza."A los motociclistas se les solicita la licencia de conducir, cédula de identificación del rodado, seguro de responsabilidad civil hacia terceros, elementos de seguridad y control de ruido molestos (hasta 85dB)", explicó Levrino. Del total de los accidentes dentro de Capital, el 7% son protagonizados por motos. "Con los controles hemos logrado disminuir significativamente la siniestralidad y también cuestiones de seguridad porque en la ciudad casi no hay motochorros", aseguró.



