Por Cecilia [email protected]
Que no tenga más desniveles y recovecos que fomenten la inseguridad y, por otro lado, que aumente su proporción de espacios verdes es lo que plantearon los arquitectos que están detrás de la remodelación total de la plaza Sarmiento, que limita con la calle Buenos Aires al norte, Lavalle al Sur, Federico Moreno al oeste y Montecaseros al este.
Fue el segundo espacio de este tipo que se construyó en la ciudad –data de 1780– y, por su valor histórico, los arquitectos intentarán incorporar en el nuevo diseño materiales sacados de la misma construcción. También será la segunda en ser vallada.
El cambio será radical. La Municipalidad de Capital, a través de la Secretaría de Infraestructura, avanza sobre las obras, que arrancaron a principios de noviembre y está estipulado que finalicen cerca de junio. La licitación cerró en $7.263.477 y el avance actualmente es del 18%. Sobre todo, lo que se hizo es la demolición de las bases del monumento, que se dispondrá en el centro del predio pero con otra ubicación. También se comenzó con las veredas y la reconversión de las acequias, en las que se reutilizará la piedra bola original.
Se trata de una de las plazas que el Municipio cerrará (se suma también la Uruguay, en el Acceso Norte, entre Paraguay y Ayacucho) para evitar la destrucción y los hechos de inseguridad, que según las autoridades eran moneda corriente en esa zona de la Cuarta Sección.
Tanto, que la titular de Infraestructura, Laura Profilli, aseguró que dos cuidadores debieron ser hospitalizados en distintas oportunidades a raíz de golpizas que les propinaron malvivientes que tomaban la plaza como territorio propio.
“El diseño era entrecortado, con enconos y diferencias de niveles. La arista de la calle Buenos Aires estaba elevada y eso no te permitía tener una percepción general del espacio, cuya visión además se obstruía por la construcción masiva y gigantesca del monumento a Sarmiento (del escultor Luis Perlotti). Además del estado, que estaba bastante estropeada y emparchada con distintos criterios a través de los últimos años”, evaluó la arquitecta Magdalena Egües, quien trabajó en un equipo comandado por Carlos Martínez y en el que participa también Guillermina Díaz Prieto.
Aclaró que la puesta a nuevo no tiene que ver con “discutir el valor arquitectónico de la plaza, que en 1966 se remodeló bajo el diseño de Norberto De Marinis, sino con la necesidad de adaptarla a los requerimientos actuales”.“Tanto la escuela Bombal como la Sociedad de Socorros Mutuos, los centros de servicios médicos y la Catedral de Loreto quedaban marginados del uso de este espacio, dada su incomodidad estructural y peligrosidad para transitarlo”, dijo.
Los principales cambios Lo que persiguen las obras en la plaza Sarmiento es que se logre un espacio plano, con ingreso en todas sus artistas, y que permita la conexión con el público del entorno. Por ejemplo, como contó Profilli, en la esquina de Moreno y Lavalle se reutilizará el adoquín patrimonial de calle Patricias Mendocinas para conformar un atrio que permita la conexión con el edificio de Loreto.“Planteamos un camino central franco, sin nada que lo tape en el centro, respetándose el arbolado (sólo se sacaron dos ejemplares de todo el terreno). El monumento no estará ya elevado y será parte del espacio central, rodeado de un espejo de agua sin profundidad y una fuente con algunos movimientos. Se piensa en una construcción que pueda ser usada, por ejemplo, en el Día del Maestro”, dijo la arquitecta Egües. Y aclaró que la obra sobre Sarmiento fue sacada y protegida para su posterior reubicación.
La historia A lo largo del recorrido sobre el camino principal que atraviesa la plaza se dispondrán placas que irán contando el desarrollo histórico del espacio. Algunos hitos fueron éstos:
►1780 El primer registro de la plaza Sarmiento, en el historial de la Catedral Nuestra Señora de Loreto. Se llamó Plaza Nueva, en oposición a la Plaza Vieja, como se denominó a la actual Pedro del Castillo. Es la segunda construida en la ciudad.
►1860 Se la denomina plaza 9 de Julio y, en 1863, Buenos Aires. Con este nuevo nombre, tras el terremoto de 1861 se convierte en el punto intermedio entre la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva.
►1946 Tuvo muchos cambios de nombres, hasta que este año se la denominó Sarmiento, como actualmente se la conoce, por impulso de educadores mendocinos.
►1966 El arquitecto Norberto De Marinis encara la remodelación que le da el aspecto que conservó hasta la actualidad, erigiéndose en el centro del espacio la estatua en honor a Domingo Faustino Sarmiento, que construyó el escultor Luis Perlotti.



