Mendoza Viernes, 13 de julio de 2018

Así vive Ariel Renna, quien se salvó de morir dos veces, en un accidente y en una explosión: "Es un milagro que haya salido vivo"

Vivía en el complejo de departamentos que estalló por una fuga de gas. Tiene el 30% del cuerpo quemado y fracturas en una pierna. Se recupera en la casa de su madre.

Aún con las huellas de las heridas que se curan de a poco, como las del alma y las del cuerpo, Ariel Renna (44) se recupera en la casa de su mamá, Amanda, de la pesadilla del 4 de junio, cuando el complejo de departamentos donde vivía, en Correa Saá 128 de Guaymallén, estalló por una fuga de gas, ocasionándole quemaduras en el 30% del cuerpo y fracturas en una pierna, entre otras lesiones.

Estuvo más de 30 días internado en el hospital Lagomaggiore, donde alternó días en terapia intensiva y en el quirófano. Ingresó con un pronóstico poco alentador. Fue el único que estuvo grave de todos los que habitaban esas 33 viviendas, hoy convertidas en escombros. Se puede decir que Ariel ahora la puede contar. Y por segunda vez, ya que en 2017 tuvo un accidente donde también estuvo en peligro su vida.

-¿Estabas despierto cuando sucedió la explosión?

-No recuerdo nada. Sentí que algo me explotó en la cara y cuando vinieron a rescatarme sólo pedía que me llevaran al Lagomaggiore. Como la explosión fue a las 8.30, supongo que ya estaba levantado porque trabajo desde las 9 en la Asesoría Letrada en Salud, en Gobierno. Soy abogado.

-El estallido dañó estructuralmente todo el complejo, ¿pudiste rescatar algún bien?

-El edificio era nuevo, tenía dos años, y el departamento que alquilaba quedaba en planta baja. Quedó transformado, en minutos, en escombros. Las vigas, dobladas; volaron las rejas, incluso los tres gabinetes de gas de la vereda están destruidos. Es un milagro haber salido vivo. Perdí todas mis cosas: dos televisores, mi notebook, toda la ropa, dos guitarras, dos bajos, el lavarropas, la heladera, y hasta una colección de libros de Borges y Bioy Casares. No me quedó nada: habré perdido al menos $300 mil.

-¿Y quién se hará cargo? ¿Qué te han dicho?

-Tengo una sensación de desamparo, porque los propietarios me llamaron sólo una vez para ver cómo estaba, pero no me han informado nada de nada. No me importa lo material, estoy enfocado en recuperarme, en seguir para adelante, pero me duele que nadie se haya comunicado conmigo, ni la inmobiliaria, ni el consorcio, ni la compañía de seguros, porque fui el más damnificado, con secuelas físicas que me quedarán para siempre.

-Si bien los peritajes aún no se han dado a conocer, algunos medios manejaron hipótesis que te involucraban en el siniestro...

-Sí, el diario MDZ publicó una versión que decía que yo había provocado la explosión, como si hubiese sido un intento suicida: me pareció indignante por mí, por mi familia y por mi hija, Emma. Realmente me resultó insoportable que hayan dicho eso, cuando tengo una excelente relación con los vecinos. Además, soy la víctima de todo esto, porque fui el más perjudicado. No sólo tengo quemaduras en el 30% de mi cuerpo, sino que tengo una pierna operada que no sé qué puede pasar en esta etapa de recuperación, tengo pérdida de audición, y estoy ronco porque me intubaron y sufrí inflamación de las cuerdas vocales, entre otras cosas.

-A esto se suman las secuelas del accidente de moto que tuviste el año pasado...

-Fue en febrero de 2017, en Acceso Este y Urquiza, iba en mi moto, era un día feriado, no había tránsito y al parecer pisé un charco de aceite y me llevó por delante un camión. Tuve triple fractura expuesta de fémur, de húmero, de maxilar, y me colocaron ocho tornillos en la cervical. Fue terrible la recuperación, pero en la explosión se me fracturó nuevamente el fémur de la misma pierna.

-Por suerte has salido de dos situaciones peligrosas para tu vida. ¿Te has deprimido?

-Cuando me accidenté el año pasado, el médico me mandó a un psicólogo porque son cosas traumáticas. Fui a una psicóloga y me dijo que estaba bien, que no tenía ninguna patología psiquiátrica y me dio el alta.

-Más allá de la abogacía, sos locutor y tenés un programa radial desde hace muchos años, "Lado Salvaje Rock"...

-Desde hace muchos años que empecé con ese programa, que primero era de heavy metal y luego de rock. Hoy lo tengo en una plataforma de streaming. Además, tengo escritos dos libros de cuentos y uno que estaba en camino, pero los papeles se los llevó la explosión. He leído mucho a los existencialistas. Sartre me cambió la forma de ver el mundo. Estamos condenados a ser libres, dice Sartre, y es así. Desde que uno se levanta tiene que elegir. La existencia lo toma como algo responsable, la vida por sí sola es una pasión inútil, dice Sartre, y uno le da contenido en la medida que elige hacer cosas.

-Las cosas que te pasaron te habrán ayudado a reflexionar sobre la vida aún más...

-Yo estoy apuntando a ir hacia adelante, en progresar. Tengo más ganas de vivir que nunca.

"Agradezco enormemente a muchos amigos que están haciendo festivales y eventos para recaudar fondos para ayudarme"