Como cada año, los mendocinos se dieron cita a la vera del río para darle la bienvenida al 2016 en un espacio natural que cada día suma más adeptos.Entre parrillas, sombrillas y reposeras, se vivió una tarde a puro sol con temperaturas que, por momentos, fueron agobiantes y muy húmedas.
Familias, grupos de amigos, parejas se dispusieron a pasar un día de fiesta.


