Lo que fue una jugada ante el Tribunal de Enjuiciamiento para frenar la llegada a la Suprema Corte de Mendoza del juez José Valerio concluyó su periplo con el archivo de la denuncia que buscó dejarlo afuera.
Un par de semanas antes de que la Cámara de Senadores aprobara la nominación de Valerio, una asociación de abogados presentó un escrito contra él pidiendo que fuera sometido a un jury.
El documento apilaba varios motivos que eran ni más ni menos que los mismos cuestionamientos que se ventilaban en los medios de comunicación y que transformaron la postulación de Valerio en un inédito e histórico debate público.
La jugada, vinculada a sectores de la oposición política y judicial, tenía como meta que el Jury se viera obligado a tratar la denuncia contra Valerio, en ese momento juez camarista, y correrle el descargo defensivo.
Si sucedía, el Senado iba a estar votando un candidato con un pedido de Jury.
Pero a la presentación le faltó un requisito formal que obligó a formalizarla días después y ese error derrumbó la estrategia.
Así, cuando la denuncia llegó al Jury ya no tenía modo de bloquear el camino de Valerio a la Corte de Mendoza.
El Tribunal de Destitución archivó la presentación por devenir en abstracto, ya que fue contra el camarista y Valerio ahora es juez de la Corte y como tal no puede ser sometido a un Jury sino a un juicio político en la Legislatura provincial, donde no tienen los votos para desplazarlo.


