Los representantes de la central obrera que reúne a la mayoría de los privados fueron recibidos en Casa de Gobierno. Ambas partes se comprometieron a colaborar entre sí. Fue una clara señal de diálogo a los estatale

Alfredo Cornejo les pidió ayuda para gobernar y desde la CGT le dieron el sí

Por UNO

Por Paola Alé

[email protected]

Menos de una semana después de haber asumido como jefe del Ejecutivo de Mendoza, Alfredo Cornejo ha dado claras señales de gestión. La primera fue asistir a todos los actos de asunción de los intendentes afines y de los titulares de las comunas en manos del peronismo. La segunda fue abrir las puertas de la Casa de Gobierno a los gremios que demostraron voluntad de consenso. Puntualmente, con los nucleados en la CGT mendocina y algunos que no pertenecen a la central pero que provienen de la actividad privada, como la Asociación de Trabajadores de la Salud (ATSA) y SADOP (docentes privados).

El espíritu de la reunión, que presidieron Cornejo; el ministro de Gobierno, Dalmiro Garay; el presidente provisional del Senado, Juan Carlos Jaliff, y los titulares de la CGT unificada, Jorge Córdova y Rodolfo Calcagni, se puede resumir en una palabra: colaboración. Cornejo les pidió ayuda para gobernar, y los trabajadores le dieron el sí. Pero hicieron algunos pedidos.

Lo cierto es que con este gesto conciliador con sindicatos más flexibles en sus posiciones –están en contra de la actitud intransigente de ATE, AMPROS, SITEA y SUTE– el nuevo gobernador “marca la cancha” y demuestra a los combativos que el diálogo es un mejor camino para conseguir beneficios para los empleados aglutinados en sus gremios.

Qué pidieron 

Los sindicalistas aseguraron que se sintieron bien recibidos, porque les habían puesto interlocutores válidos. Quienes harán de enlace entre el gobernador y los gremios serán Garay, Jaliff y el subsecretario Alejandro Jofré.

Los sindicalistas realizaron dos grandes requerimientos: el primero es la intervención del Gobierno frente a los empleadores del sector privado para que la variable de ajuste de la crisis económica no sean los empleados y sus puestos de trabajo. La segunda es tener participación y que se los escuche.

“Es auspicioso que nos haya recibido a sólo una semana de haber asumido”, expresó Calcagni, a lo que Córdova agregó: “Nos han puesto interlocutores válidos, estamos conformes”.

Por otra parte, el representante del sindicato de los Trabajadores de Frutas Frescas y Hortalizas, Lucio Quilpatay, aseguró que la devaluación y los aumentos de fin de año han producido que las subas salariales se licúen. 

Por lo tanto, es probable que se negocien próximos aumentos con las patronales para atemperar el duro impacto en el bolsillo.

Gesto político

Como guiño de acercamiento para con los sindicalistas nucleados en la CGT, Jaliff anunció que el gobernador ha decidido otorgar el dominio de la casa en donde funciona su sede, ubicada en 25 de Mayo y Espejo de Ciudad. “No lo pidieron ellos, yo puse el tema sobre la mesa porque sabía que hace tiempo que lo están pidiendo”, expresó el legislador.