En Rivadavia, una mujer denunció que halló ese resto humano en un envase con salsa. Después se creyó que era parte de un roedor. Para la empresa, “es un hongo por el mal uso” del tetra pack.

Al final, la oreja encontrada dentro de una salsa de tomate sería un hongo

Por UNO

¿Una oreja humana? ¿Parte de un roedor? ¿Un hongo? Aún se está por determinar. Lo cierto es que un cuerpo extraño apareció en un envase con salsa de tomate.

Lo que sí se sabe es que María López halló en el interior del  tetra pack un trozo de carne, que pareció un resto humano, lo que finalmente quedó descartado, luego de que la Policía llegara hasta el domicilio, ante el llamado de la mujer atónita.

Indudablemente, a toda la familia, que vive en el viejo carril Reducción y calle Cano, de La Reducción, se le fue el apetito. María había comprado la salsa de tomate Alco en un comercio del Este y, según declaró, se disponía a  usarla cuando encontró un “cuerpo extraño” desagradable, lo que la llevó a denunciar el hecho en la Unidad Fiscal de la zona.

Para la firma, es un hongo producido por el mal uso del envase.

“La caja, con el objeto de unos 5 a 7 centímetros, fue trasladada directamente al Cuerpo Médico Forense de San Martín, para realizar estudios y determinar si se trata de un cuerpo orgánico o inorgánico” explicó una fuente  allegada a la investigación.

Mientras, desde la empresa Canale, el director industrial, Roberto Lamm, afirmó que es “imposible” que al tetra pack haya ingresado una oreja o el resto de un roedor, y que este tipo de denuncias ya han ocurrido otras veces. 

“Acá no existe ninguna oreja, ningún ratón, no existe absolutamente nada. Los equipos tetra pack son de última generación y muy sofisticados. Todos los procesos industriales son asépticos y el llenado es a través de un  equipo donde no pasa nada que supere el milímetro”, explicó el empresario.

Además, afirmó que en todo el proceso no interviene la mano del hombre. “El envase se forma de manera simultánea con el llenado, nadie toca nada. Una vez que se llenó, se cerró y el proceso es automático”, sostuvo.

Lamm se mostró preocupado, sobre todo por el daño comercial que esta noticia provoca a una empresa con 40 años de experiencia, y explicó que “sólo se trata de la formación de un hongo producto del mal uso del envase. 

Es imposible que en un proceso aséptico ingrese un elemento extraño, en todo hay un proceso de esterilización. Este producto extraño se trata de un hongo”.

Alco, a través de Canale, investigará lo ocurrido.