A casi un año de que se revelara a través de los medios de comunicación que se dejaban animalesmuertos al aire libre y a la vista de todos en el Zoológico de Mendoza, la Comisión de Ambiente,
Urbanismo y Vivienda de la Cámara de Diputados recibió al administrador de Parques y Zoológico,Osvaldo Busquets, para saber cuál es la realidad del lugar.
El funcionario dejó varias frases fuertes en su visita a la casa de las leyes. Aseguró quetienen una sobrepoblación de cerca de 400 animales de diferentes especies, a la vez que señaló quecon el presupuesto que se cuenta a duras penas se puede alimentarlos y que hay que hacer un estudiosobre si verdaderamente la provincia debe contar con un Zoológico, y con uno con las necesidadesque se requiere en el Parque General San Martín. Busquets reconoció que hay problemas de gestión por falta de recursos presupuestarios ymanifestó que si bien el ente que preside es autárquico, no logra autofinanciarse, por lo que hayque esperar recursos provinciales. En este sentido no descartó un aumento en el precio de laentrada al Zoológico. Uno de los factores que consumen los recursos del lugar es el excedente de animales. "Hay 400 animales, de las especies más comunes, que exceden la capacidad de mantenimiento del Zoo, entre ellos ponis y cabras a los que hay que atender y dar de comer. Esto significa unesfuerzo adicional operativo y presupuestario", expresó el administrador de Parques y Zoológico. En cuanto a esta superpoblación, la presidenta de la Comisión de Ambiente, Urbanismo yVivienda de la Cámara de Diputados, Amalia Monserrat, explicó que como son propiedad del Estado senecesita una ley para venderlos o donarlos y que eso se puede solucionar con un aval legislativo,ya que "los ponis, por ejemplo, se podrían ceder a fundaciones que trabajan con la equinoterapiapara chicos con capacidades diferentes". Monserrat sostuvo que "el Zoo como está en la actualidad no puede seguir, o se toma ladeterminación de cerrarlo paulatinamente reubicando a los animales o se hace la inversión necesariapara que siga funcionando". Y agregó que "la preocupación es el hacinamiento. Los animales no están bien atendidos,además de que se podrían tener animales autóctonos en vez de traer osos polares, que sufriríanmucho en nuestro clima. Queremos que se haga hincapié en la función social y educativa que tieneque tener el Zoo. Verlo como está ahora no es para nada instructivo". ¿Entradas más caras? Como el Zoo se encuentra desfinanciado, según Busquets, una de las medidas que se estánevaluando es el incremento del precio de las entradas. Actualmente, los niños de 4 a 12 años inclusive no pagan entrada, mientras que los mayores de13 años tienen que pagar un canon de $10. Además, las escuelas y maestros pueden acceder al 50% dedescuento. Monserrat explicó que en la actualidad el Zoo no cuenta con inversiones, por no tener elpresupuesto necesario, y tienen problemas de rentabilidad. Estos factores son los que en definitiva terminarían haciendo que la entrada sufriera unamodificación que, según se pudo saber, rondaría el 50% y se definiría en los próximos15 días. El gran ausente El secretario de Turismo, Luis Böhm, fue citado al menos tres veces por la Comisión deAmbiente, Urbanismo y Vivienda de la Cámara de Diputados, pero aún no ha dado el presente. Del funcionario depende directamente la Administración de Parques y Zoológicos de laprovincia y es quien en definitiva tomará las decisiones políticas del caso.


