Mendoza Sábado, 24 de noviembre de 2018

Adrián Oviedo, el hombre al que mordió la yarará

El empleado de mantenimiento de la UNCuyo, que el martes pasado pasó por ese trance, contó lo que vivió.

Adrián Oviedo (36) se siente más aliviado. El trabajador de mantenimiento que el martes pasado fue mordido por una víbora yarará en el campo de Deportes de la UNCuyo dio su testimonio. Dijo que debe volver al Hospital Lencinas sólo si tiene fiebre o si orina sangre. Tuvo un cuadro complicado, ya que contó que se le puso "la mano negra".

"Cuando era chico pasamos necesidades y mientras mis padres trabajaban, yo cuidaba a mis hermanos. Fue dura la vida que tuvimos", contó.

-¿Cómo fue el hecho?

-Estábamos haciendo la limpieza de la pileta. No nos habíamos dado cuenta de que se había metido una serpiente en la pileta. Estaba enroscada y parecía una piedrita, estaba tapada con las hojas de los pinos.

-¿Estaba en un rincón?

-Más o menos. Y nosotros al lavar la pileta la molestamos. No nos dimos cuenta. Se sintió amenazada. Cuando fuimos a juntar la basura y acerqué la mano, la víbora me saltó y me clavó un colmillo en el dedo.

-Fue todo muy rápido...

-Sí, alcancé a ver que algo se me clavó, no me percaté de la sensación del dolor y cuando me di cuenta revoleé la mano y ahí cayó la víbora. La desesperación me llevó a apretarme la herida y vi que salió un líquido blanco. Ahí empecé a sentir los síntomas, como que se me distorsionó todo, me desvanecí y veía borroso todo.

-¿Estabas con algunos de tus compañeros trabajando?

-Sí, había varios de ellos. Si no hubiese por mis compañeros que estaban ahí en ese momento hubiera sido peor todavía.

-¿Tomaron la serpiente con un palo y a vos te llevaron al hospital?

-No, ahí nomás cuando mis compañeros se dieron cuenta, con un palito la hicieron que se metiera adentro de una botella corriendo el riesgo de que a ellos los picara también. Después corrieron conmigo al hospital, pero yo ya tenía todos los síntomas. Se me puso como una pantalla blanca en la vista, sentí como un sudor frío y luego me descompuse, comencé a vomitar, ya no me podía mantener en pie y el brazo se me acalambró por completo.

-¿Cuando te dieron el antídoto te mejoraste?

-Cuando me pusieron el antídoto y los sueros se me empezaron a ir los síntomas. Estuve como una hora y media en el hospital, después me llevaron de nuevo al trabajo, pero fue algo severo. Todo fue muy complicado.

-¿Estuviste haciendo reposo en tu casa?

-Es lo que me pidieron, que haga reposo y tome agua solamente. Me dijeron que tomara Paracetamol para los dolores.

-¿Qué estudios te hicieron?

-Me hicieron análisis de sangre y de orina y está todo normal. Si no hubieran actuado tan rápido mis compañeros, hubiera tenido más complicaciones en el brazo. Gracias a Dios me dijeron los médicos que llegué a tiempo.

-¿Estás más tranquilo?

-Sí, estoy más tranquilo, pero el brazo me duele bastante y el dedo no lo puedo ni mover.

-¿Viste en otro momento víboras o arañas en tu lugar de trabajo?

-No había visto víboras y vimos pocas arañas. Con los incendios los animales están bajando bastante.

-¿Cómo ha sido tu trabajo ahí?

-Desde que me aceptaron me encantó el lugar y he trabajado con mucho aprecio.

-¿Tu familia se preocupó mucho?

-Mi señora se enojó mucho por lo que me pasó (se ríe).

Otros casos

El director del Hospital Lencinas, Marcelo Barcenilla fue consultado por Diario UNO acerca de si existían más casos de personas mordidas por yararás.

"El jueves atendimos un paciente que todavía está internado con una mordedura de yarará. Está evolucionando bien. Y hubo una paciente el martes con una mordedura de un alacrán, tiene una lesión leve, se le puso suero y se fue de alta", dijo Barcenilla.

"El hombre es de Lavalle y estaría internado hasta el lunes. Es un ciclista que venía andando en bicicleta, vio la yarará, se paró quiso sacarla de la calle y cuando se acercó lo mordió", graficó el doctor.

"La señora es del barrio La Bastilla, de Las Heras. No hubo más hechos de este tipo y ellos están bien", comentó el facultativo.

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