Por Laura Zuliá[email protected]
Dos andinistas desaparecidos y dos cuerpos avistados a través de imágenes tomadas desde helicóptero. Eso es lo que hay a ciencia cierta hasta ahora. Pero esa gran casualidad hace suponer que esos cuerpos son de los dos escaladores estadounidenses que eran buscados desde fines de diciembre en el parque Aconcagua y nadie asegura que sean rescatados.
“La prioridad es de las 800 personas vivas que en este momento están en el Parque Aconcagua”, dijo el director de Recursos Naturales de la provincia, Daniel Gómez, quien explicó el frío pero sensato concepto de prioridad:
“Siempre la tienen las personas que están con vida”. La decisión, ahora, la tomará la Justicia, que deberá evaluar si es posible arriesgar a los rescatistas o no para tratar de traer los cadáveres del par de andinistas estadounidenses, que están en un lugar al que no se puede acceder por ninguna ruta. El rescate, de llevarse a cabo, hasta hoy, no tiene ninguna fecha definida. Ayer, un grupo de rescate hacía otra expedición en la que trataría de acercarse lo más posible al lugar en donde habían quedado los cuerpos.
La expediciónEl 20 de diciembre, un grupo de tres jóvenes de Estados Unidos iniciaron su expedición con la misma intención que tienen miles de andinistas que ingresan al Parque Provincial Aconcagua todos los años, cada vez que inicia la temporada: conquistar la cima de la cumbre más alta de América que alcanza los 6.962 metros de altura.
Richard Von Rueden (22), Francis Keenan (28) y Joseph Enfonde (19) ingresaron por Vacas y, al registrarse dijeron que harían el denominado recorrido “360” por el que salen por Horcones. “Por esto todos suponíamos que iban a hacer la ruta normal”, comentó Daniel Gómez.
Pero, en algún punto de su viaje, los deportistas habrían decidido tomar otro camino lo que, para dos de ellos, habría sido una decisión fatal.
Para la expedición, los jóvenes no contrataron a ningún guía, aunque sí compraron los servicios de una empresa que les proporcionó la logística hasta Plaza Argentina, un paraje que se encuentra a unos 4.100 metros de altura y que, por sus condiciones geográficas y climáticas, es ideal para acampar. En ese punto consultaron cuál era la ruta que podrían seguir.
Once días después de iniciada la travesía, se disparó un dispositivo –un spot– de emergencia, cuya señal de localización GPS llegó a Estados Unidos, y de allí la reenviaron a Argentina. “El dato que recibimos no era muy correcto, en ese primer momento de búsqueda no se encontró a nadie”, explicó Gómez.
La búsquedaA partir de esa señal de alerta, los guardaparques y el cuerpo de la patrulla de rescate comenzó la tarea de precisar la localización.
Pero, por las malas condiciones climáticas del 2 de enero no se pudieron realizar vuelos en helicóptero ese día y hubo que esperar.
“El primero de enero en la noche aparece el más joven de los andinistas que bajaba por Nido de Cóndores, estaba muy cansado y exhausto”, comentó el director de Recursos Naturales. Era Joseph Enfonde, quien habría tenido algunas diferencias con sus compañeros al momento de decidir qué camino seguir. Allí le dieron refugio y tras descansar y recomponerse contó que él optó por hacer la ruta conocida como Falsos Polacos y sus compañeros fueron por el Glaciar de los Polacos, que representa una importante dificultad técnica. “Este chico hace cumbre y baja”, agrega Gómez.
Tres grupos de rescate fueron los que se pusieron a trabajar una vez que mejoró el clima y pudieron comenzar el rastreo de los andinistas perdidos. Una de las patrullas hizo cumbre el 4 de enero y emprendió el descenso por el Glaciar de los Polacos. Cerca de la cumbre encontraron una cuerda de 60 metros tirada pero no detectaron allí ningún rastro de que los andinistas hayan estado ahí.
Otro de los grupos hizo el camino de la ruta normal y tampoco encontró indicios de nada .
“El tercer grupo inició el ascenso directamente por Glaciar de los Polacos y encontró en el campamento base 2 las carpas rojas, todas rotas y en mal estado, que habrían sido de este par de deportistas”, añadió Gómez.
Con toda esta información que lograron recabar el helicóptero realizó un vuelo el 4 de enero y subió a unos 6.400 metros, en donde tomó imágenes en las que, tras ser analizadas, lograron ver que allí podrían estar los dos cuerpos en una especie de canaleta en la zona del Glaciar de los Polacos.
La hipótesis“Al lugar en el que quedaron los cuerpos no hay forma de acceder. Suponemos que se han perdido. Otros andinistas dijeron que los habían visto el 31 de diciembre, muy tarde a la noche, cerca de las 21, cuando a esa hora ya no se realizan avances en la travesía”, comentó Gómez.
La hipótesis que se baraja es que los jóvenes hayan perdido el camino y que, en algún momento, hayan utilizado la cuerda que se encontró para hacer alguna clase de descenso tipo rapel y que, en ese intento, hayan caído. Aún no se sabe si lograron hacer cumbre o no, o si muerieron en el intento de bajar o de subir.
►Cinco muertos en la temporada 2012-1013. La temporada anterior del Aconcagua cerró con cinco muertos. Se caracterizó por su clima adverso. Las dos anteriores habían terminado sin tener que lamentar la pérdida de ningún montañista.



