Alumnos del colegio Konrad Lorenz compartieron su alegría por la respuesta que recibieron de Francisco a las notas que le enviaron con el gobernador Paco Pérez.

A Luján también llegó una carta del Papa Francisco

Por UNO

“Yo le escribí una carta pidiéndole que me ayudara a tener paciencia con mi hermana de 4 años”, cuenta Facundo y Federica replica: “Y yo le mandé un dibujito, pero viste que él siempre usa una ropa blanca, bueno yo lo dibujé con muchos colores porque me aburre el blanco”. Así, con la simpleza y la inocencia propia de los niños, contaron ayer los alumnos del colegio anglo-alemán Konrad Lorenz, de Luján, cómo fue que decidieron enviarle cartas y dibujos al papa Francisco en el viaje que hizo el gobernador Paco Pérez. Lo que no esperaban esos chicos, y a ciencia cierta tampoco sus maestros y directivos, era que el mismo Pontífice les enviara una carta agradeciéndoles tanto cariño.

“Nuestra escuela es laica, pero cuando en abril vino Francisco (el hijo del gobernador) con la idea de invitar a sus compañeros a que le enviaran cartas o dibujos al papa Francisco porque su familia iba a ir al Vaticano, tal y  como han hecho otras familias antes, nos pareció una buena oportunidad para que los chicos pudieran expresar buenos deseos y el que quiso hizo su aporte”, contó Valentina Gelardi de Piña, la directora general del colegio.

Sin otras pretensiones que el simple hecho de que esos mensajes y dibujos le llegaran al Sumo Pontífice, algunos directivos sumaron sus cartas y todo viajó en una carpeta que seguramente se mezcló con las decenas de  cartas que Pérez le entregó en manos a Francisco, en la entrevista que le concedió el 23 de abril.

Sin dejar pasar el tiempo y mucho menos el gesto, una semana más tarde, el 30 de abril el asesor del Papa, monseñor Peter Wells, firmó una carta que le había encomendado Francisco. Esa carta llegó a Mendoza entre toda  la correspondencia que recibió el colegio a principios de mayo.

“Era un día difícil, de esos complicados de sostener y cuando abrí la carta, no podía creer lo que leía. Tenía un mensaje muy profundo y nos agradecía nuestro gesto de una manera muy humilde. Por eso, quisimos transmitírsela a los padres de los alumnos y que fueran ellos quienes les dieran la novedad. La idea era no apabullar a los chicos o que pensaran que el hecho de que el Papa nos contestara nos hacía mejores o que sintieran que estaban por encima de otros, sino que entendieran el espíritu humilde del mensaje que nos enviaba y que no se perdiera ese valor”, recalcó Gelardi.

Junto con el texto que dice: “El papa Francisco, teniendo presente este significativo gesto, ruega encarecidamente a Dios que les llene de su gracia de modo que sigan creciendo en la amistad con el Señor”, desde el Vaticano  también enviaron al colegio de Chacras de Coria una estampita con un grabado de una imagen de la Resurrección, de autoría de Victor Delhez, el artista belga que se radicó en 1940 en Chacras de Coria, donde aún  puede visitarse su taller, y fue docente de la Universidad Nacional de Cuyo.

Ayer Diario UNO visitó el colegio con la intención de saber qué les había generado a los pequeños autores de la carta la inesperada respuesta.

“Yo le escribí que si un día tiene tiempo, que salga y vaya a ayudar a los pobres. Y  como nos contestó, yo creo que lo va a hacer, parece buena persona”, resumió Francisco, de tercer grado. Delfina, de primero confesó: “Yo le  escribí que me parecía bien que no usara tanto oro como el Papa anterior, que tenía un anillo grandote de oro. Y también le hice un dibujo por la paz de todas las personas. Me parece que entendió el dibujo, porque nos  contestó”.