Mendoza Jueves, 8 de marzo de 2018

"A los 15 años zapateé en mi cumpleaños y rompí el esquema"

Florencia Álvarez es campeona de malambo. Tuvo un solo en el Acto Central, en un baile que, hasta ahora, era de hombres

Durante segundos, Florencia permanece inmóvil. Delante de ella hay cerca de 20.000 personas esperando. Detrás de ella, hay cientos de bailarines, hombres. Son los segundos previos, la tensión antes de la emoción que desató el cuadro dedicado a San Martín en el Acto Central y que fue protagonizado por una mujer en un baile considerado de hombres, el malambo.Florencia Álvarez (22) comienza a bailar y a la par de ella lo hacen también los bailarines, pero el foco es ella. Ella que está al frente, ella que baila con la mirada desafiante, ella que zapatea con toda su fuerza, ella que demuestra en cada paso que se ganó ese lugar al que llegó abriéndose camino sola en un mundo de hombres.Desde Buenos Aires, adonde se mudó hace un año para estudiar danzas folclóricas en la Universidad Nacional de las Artes, Flor habla con Diario UNO y cuenta cómo fue el proceso que la llevó hasta llegar a lucirse y protagonizar la Fiesta Nacional de la Vendimia."El grupo coreográfico me comunicó que habían propuesto hacer un cuadro con los granaderos y me preguntaron si me animaba a zapatear. Se me generó una incertidumbre de cómo iba a salir eso. Me hacía mucho ruido saber si podía estar a la altura de los bailarines. De chica me emocionaba con ellos al verlos bailar y ahora iba a tener que estar con ellos", cuenta Flor y aclara que dijo que sí desde el primer momento y que ensayó el malambo aparte de los ensayos regulares de Vendimia. También bailó zambas, cuecas y gatos en la Fiesta. La bailarina señala que en la primera noche del Acto Central tenía mucha incertidumbre sobre cómo el público iba a tomar su participación. "Yo esperaba toda la noche para salir a zapatear, los chicos estaban haciendo un malambo espectacular atrás y las chicas vestidas de militar con un traje parecido al mío se detenían. Y tocaba que yo pusiera toda la carne al asador pero sinceramente no me esperaba la ovación del público, no esperaba que la gente se pusiera de pie. Fue una sorpresa muy grande porque soy una convencida de que el arte conmueve pero que se haya emocionado así fue muy fuerte", recuerda.Camino al zapateo"Me ayudó Germán Aciar. Él fue el único que me preparó en 2013 cuando gané el campeonato", comenta Flor. En ese año compitió en el certamen de malambo El mejor de Cien y lo ganó. "Cuando fui al casting el dueño del certamen no entendía bien, porque fui con mi mamá y mi hermana. Entonces mi hermana le dijo que yo era la que iba a participar. Buscó el reglamento y como en ningún lado decía que sólo podían ser hombres, me inscribió", cuenta. Florencia quedó seleccionada entre los cien mejores: 97 eran hombres y tres mujeres. De ahí pasó a una etapa en donde sólo quedaron 20 y ella fue la única mujer. Luego siguieron diez y a la final llegaron cuatro y ella les ganó a tres varones con el voto popular. "Ese fue el puntapié para mi carrera de malambo", explica.Desde chica, Florencia bailó árabe y danzas clásicas, pero veía los malambos finales en las Vendimias y lloraba de la emoción. "Le decía a mi mamá que yo quería bailar como ellos pero ella me decía que eso era de hombres", recuerda. En la búsqueda de aprender a zapatear, se encontró con su primer profesor, Marcelo Rosas -que murió en 2014, antes de dirigir la Fiesta Nacional de 2015- quien estuvo dispuesto a enseñarle pero le dijo que, además, tenía que aprender los otros bailes folclóricos. Más tarde, Aciar la preparó sólo en malambo."La primera vez que hice zapateo en público fue en mi cumpleaños de 15, salí con traje celeste. Fue la primera vez que rompí el esquema", comenta.Rompiendo barrerasSi la sociedad de por sí es machista, Florencia se metió en un mundo que lo es aún más. "Me costó mucho y todavía me cuesta, es un trabajo literalmente de hormiga. Yo he competido contra chicas después, pero en el ambiente siguen pensando lo mismo del malambo femenino. Me han dicho de todo y todo me dolía, pero no hay nada peor que me digan que no lo podés hacer por ser mujer. Eso es una condición natural. Si a mí no me sale un paso, ensayo y en algún momento te va a salir, si vos no sos fuerte te frustra. Por más que yo ahora tenga muchos escenarios todavía me siguen mirando como diciendo qué hacés acá. No quieren que incursionemos en ese terreno que en teoría es de varones", cuenta Florencia.Incluso en la misma Fiesta, la bailarina tuvo que demostrar su talento frente a compañeros que no estaban de acuerdo con su participación solista en el malambo. "En un Acto Central nunca zapateó una mujer, hay compañeros a los que no les agrada y hay muchos chicos que no están de acuerdo con el malambo femenino", comenta.El conductor Marcelo Tinelli compartió en sus redes el video de Florencia bailando el malambo. "La verdad es que eso fue un mimo al corazón, son muchas cosas que una pasa para estar esos segundos zapateando. Se sufre, pero la cosecha es buena", concluye.