Cuentas en rojo. Tanto del IPV como del Ministerio de Salud afirmaron que la deuda que tienen asciende a los $500 millones. Hay proveedores que no cobran desde hace 8 o 9 meses y les han dicho que tienen que esperar otros 60 días por

A Cornejo le toca jugar un partido difícil, hay que ver cómo lo hace

Por UNO

Por Natalia Sosa Abagianos

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@natiabagianos

El gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo se va metiendo de lleno en las distintas reparticiones y el descalabro financiero se puede palpar en cada rincón de la administración pública. Una de las últimas noticias es que el IPV debió frenar desde agosto la construcción de 4.600 viviendas postergándole el sueño de la casa propia a miles de mendocinos, que llevan años sin poder cumplirlo. Pero no había otra salida, ya que el Gobierno de Francisco Pérez no tenía plata para pagar los sueldos y desde ese momento esa pasó a ser la prioridad número 1.

Así lo transparentó el ex titular de ese organismo, Omar Parisi, quien blanqueó los números del IPV ante las críticas del nuevo titular, Damián Salamone. El funcionario cornejista abrió el paraguas y dijo que tienen una deuda de $500 millones –y no de $120 millones, como dice el ahora diputado mendocino–, por lo que será difícil que se reactiven todas las obras en el corto plazo si la Nación no les envía los recursos suficientes. De hecho, dejó de enviar fondos desde hace casi 5 meses, lo que suma un monto de $150 millones. 

Y por lo peor es que existen otras 10.000 viviendas comprometidas que no tienen ningún tipo de financiamiento, según el detalle que brindó Salamone.

El panorama se vuelve mucho menos esperanzador si se analiza el déficit de Mendoza, que supera los $12 mil millones.

Aunque ahora Cornejo posee una herramienta para emitir bonos de hasta $1.000 millones luego de la aprobación de la Ley de Emergencia Administrativa, Fiscal y Financiera. De esta manera, se estima que el Gobierno podrá empezar a pagarles a los proveedores, a quienes les debe más de $1.037 millones, sobre todo a los responsables de reponer los insumos en el sistema de salud. Hay algunos que no cobran desde hace 8 o 9 meses, por lo que dejaron de realizar las entregas comprometidas. 

Y por lo que se ve, tendrán que esperar por los menos otros 60 días para que las nuevas autoridades puedan ponerse al día con los pagos. La subsecretaria de Administración de Salud, Liliana de Lázzaro, les solicitó ese plazo apenas asumió en su cargo, según ella misma le contó a una periodista de Diario UNO.

Justamente, esta semana se conoció que los hospitales deben priorizar la atención de las urgencias y salir a comprar diariamente lo que necesitan ante el desabastecimiento de insumos claves.

La propia funcionaria afirmó que el centro de acopio y distribución de remedios del Ministerio de Salud está literalmente vacío, por lo que faltan desde analgésicos hasta antibióticos.

En la cartera sanitaria, el rojo de las cuentas también es de $500 millones, como en el IPV (considerando la famosa deuda “pinche”), e incluye insumos, raciones alimentarias para los médicos, limpieza y servicios de seguridad.

Ante esta crítica situación, otros proveedores se preguntan cuándo cobrarán, pero sienten que no pueden hacer otra cosa que tener paciencia, ya que fue Paco el que terminó pateando la pelota para el arco de Cornejo. Ahora se está jugando otro torneo, con otros jugadores y con otro público. Habrá que aguardar para ver cómo se va armando la tabla de posiciones.