El 10 de septiembre de 2017, Julieta Silva quien entonces tenía 29 años, estaba con su novio Genaro Fortunato (25), un jugador de rugby, en el boliche La Mona de San Rafael. Discutieron y salieron a la playa de estacionamiento. Ella se subió a su auto y aseguró que no vio al joven y lo atropelló. Murió por aplastamiento de cráneo, según las publicaciones periodísticas.
Julieta Silva ya cumplió una condena por homicidio culposo luego de atropellar y matar a su ex novio
Genero Fortunato tenía 25 años cuando luego de discutir con Silva en un boliche de San Rafael, salió a la playa de estacionamiento y ella lo arrolló con su auto
El caso Julieta Silva trascendió y mantuvo la atención de la prensa en todo el país. En primer lugar, Silva fue imputada por homicidio agravado por el vínculo, cuya pena es la reclusión perpetua. Luego, la defensa y sus alegatos convencieron al tribunal de que si bien Silva mató a Fortunato, no tuvo la intención de hacerlo.
Así fue como de una pena que al menos sería de 20 años de prisión, la condena fue de 3 años y medio y ella la cumplió en su casa, con tobillera electrónica.
Cuando cumplió la pena impuesta por la Justicia de San Rafael, se casó con Lucas Giménez, quien este miércoles la denunció por haberlo golpeado. Y este jueves fue imputada por lesiones leves y quedó con prisión domiciliaria porque tienen un hijo en común de un año.
Cómo fue la muerte de Genaro Fortunato que llevó a Julieta Silva a prisión
Con todo lo que se dijo y se escribió acerca de la muerte de Genaro Fortunato se podría haber editado una novela en capítulos.
Las versiones fueron muchas. En primer lugar, hubo un testimonio de un cuidador de autos que vio a Silvia y a Fortunato salir del boliche que estaba ubicado en la avenida Hirigoyen y El Chañaral, cerca de las 5 de la mañana en una noche lluviosa.
El hombre afirmó que los vio discutir y que luego la mujer subió a su vehículo -un Fiat Idea- y lo puso en marcha. En ese momento Fortunato quiso entrar al auto, y ella lo arrolló.
También dijo que luego se volvió y lo atropelló nuevamente, pero esta versión no fue confirmada. Como resultado, el joven murió en el acto.
De posible cadena perpetua a homicidio culposo
En una primera instancia, el fiscal Fernando Guzzo pidió 14 años de prisión para Silva, alegando a que si bien estaba consciente de lo que había hecho, se encontraba en shock por la discusión con Fortunato.
Pero luego el abogado defensor de la imputada, Alejandro Cazabán, presentó pruebas que indicaban que Silva no vio a Fortunato, en parte por los nervios, en parte por la lluvia y además, por sus problemas de vista.
Esta fue la versión con la que coincidieron los jueces Rodolfo Luque, Julio Bittar y María Eugenia Laigle, quienes finalmente condenaron a Silva por homicidio culposo y la pena fue de 3 años y medio de prisión, que fue cumplida en el domicilio.
En ese momento Silva tenía un hijo, pero actualmente tiene dos, ya que el año pasado fue nuevamente mamá con su actual pareja. Por esto, nuevamente está detenida en su domicilio.



