Un fiscal lo solicitó y una jueza ahora lo avaló. Un agente penitenciario de 41 años irá a juicio acusado de ser cómplice de presos para cometer una tortura en Almafuerte. Por el hecho ocurrido en 2014 ya hay 6 reclusos condenados y ahora el uniformado arriesga una pena de 8 a 25 años de prisión.

La jueza Dolores Ramón confirmó la elevación a juicio del expediente, medida que había solicitado el fiscal de Homicidios y Violencia Institucional Carlos Torres. La defensa de Gabriel Ernesto Ochoa se había opuesto a la decisión pero no logró conseguir su cometido.

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Los abogados plantearon que apenas se constituyeron como defensores el fiscal decretó el fin de la investigación, por lo que no tuvieron tiempo para ofrecer nuevas pruebas. Sin embargo, la jueza consideró que antes de ellos hubo defensores oficiales que estuvieron a cargo de representar legalmente a Ochoa y pudieron haber solicitado las evidencias necesarias.

De esta forma, el penitenciario y sus colegas, Ramón Fabián Cerón (37) y Daniel Durán, se sentarán en el banquillo de acusados imputados por el delito de delito de torturas en comisión por omisión -sabían lo que pasaba y no hicieron nada para evitarlo- por lo que arriesgan una condena de 8 a 25 años de cárcel.

Tortura en Almafuerte

El fiscal Torres sostiene que en la tarde del 19 de junio de 2014 un preso llamó a otro a su celda, en el módulo V del complejo Almafuerte, diciendo que tenía un mensaje de su esposa. Todo era mentira, a la víctima, que hoy tiene 41 años, comenzaron a golpearlo en patota entre 7 reclusos.

Según la acusación, los agresores le dijeron "este hierro te lo mandó Durán para que no te saqués más fotos y para que dejes de denunciar falta de asistencia médica". Justamente Daniel Durán era el subdirector del establecimiento y también tiene confirmado el juicio en su contra.

Los internos maniataron al preso y lo tuvieron retenido durante una hora y media aproximadamente. En ese lapso de tiempo le pegaron con una barreta, con un palo de escoba, lo apuñalaron y le tiraron agua hirviendo en la espalda. Mientras tanto, llamaron a su pareja y le pidieron drogas y dinero para salvar la vida del preso.

Los presos Sergio López, David Rodríguez, Cristian López, César Manzanita Pallerez, Lucas Albornoz y David Carmona admitieron haber cometido el hecho y fueron condenados en juicios abreviados -restó Gerardo Pailón Arena quien falleció antes de llegar hasta esa instancia-. Varios de ellos ya tenían penas de prisión perpetua por asesinatos fuera del penal.

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