Ángel Di María es uno de los jugadores cuestionados de la Selección argentina y no pasa por su mejor momento con la camiseta albiceleste. El jugador del PSG tuvo su deshago en San Juan cuando convirtió un gol que se le venía negando.
El Fideo tomó el pase de Messi y le dio con alma y vida para asegurar el 3 a 0 ante Colombia por Eliminatorias. Todos los compañeros se acercaron a saludar al zurdo que sufrió las críticas de los últimos meses.
Luego del festejo se fue reemplazado por Acuña y estalló en llanto en el banco de suplentes. El volante no pudo contener las lágrimas que intentó ocultar cubriéndose el rostro.



