En los últimos días se dio a conocer que Concordia aparece como la segunda ciudad con mayor índice de pobreza en el país. El Índice de Pobreza alcanzó en el segundo semestre de 2016 al 30,3% del país, alrededor de 12,7 millones de personas, de acuerdo a lo informado por el Indec.
Desde el mismo municipio manifestaron que esta realidad no sorprende a quienes están a cargo de la comuna porque el termómetro lo marcan los referentes sociales de cada barrio. Desde el área de Desarrollo Social se dio a conocer que a fines del año pasado se entregaron casi 10.000 módulos alimenticios en los sectores de mayor necesidad en la ciudad. Inclusive, ayer en los micrófonos de LT 15, el cura párroco de Gruta de Lourdes, Daniel Petelín, se manifestó respecto a las necesidades que hay en la zona sur de Concordia y también brindó un panorama de las zonas más vulnerables de la ciudad.
"El aumento de las personas que vienen a buscar alimentos ha sido muy significativo en estos últimos cuatro meses. No puedo saber de otras localidades del país, pero acá en Concordia hemos tenido un aumento de pobreza. Estos pedidos de alimentos se ha incrementado en los comedores que asiste Cáritas, en las distintas parroquias. Es una situación complicada. Es una realidad que tenemos, sabemos que se están haciendo muchas cosas para ir mejorando desde lo social y político, pero mientras tanto la realidad que tenemos es esa", enfatizó.
Varias familias deben afrontar estos tiempos con sueldos que no cubren sus necesidades básicas y en muchos de los casos no cuentan con una remuneración regular todos los meses y deben vivir con las 'changas' que hacen, por lo que la situación es más complicada aún. Desde los sectores de mayor necesidad desean ser optimistas con el comienzo de la zafra de la fruta, ya que este sector de producción emplea a unas 15.000 personas de acuerdo al relevamiento efectuado el año pasado. Pero para que eso ocurra se necesita de una mejor rentabilidad al sector. Desde el municipio pretenden darle una salida a esta situación con políticas de trabajo y la coordinación entre las áreas para salir adelante en un contexto social tenso que se respira en la ciudad y donde lo mejor que puede suceder es impulsar medidas para mejorar la competitividad de los productos de las economías regionales.



