La visita histórica de John Malkovich en el festival de cine Mirada Oeste dejó su huella ante una sala no colmada de curiosos por ver cómo el actor de Hollywood iba a meterse con la historia más cruel e inborrable de nuestro país, interactuando con una orquesta en vivo.Una noche con John Malkovich en el Independencia ofreció el miércoles un banquete para saborear paso a paso, aunque en los balances tuvo sus altibajos. Y los "contras" no fueron musicales (la Filarmónica de Mendoza ejecutó a la perfección las múltiples variaciones del repertorio, dirigido por el joven maestro armenio Sergey Smbatyan), sino actorales.Malkovich se limitó a declamar el prólogo del Nunca más de Ernesto Sabato mientras el chelo de la rusa Nina Kotova era un lamento cautivante que sí llegó a conmover al público al interpretar El velo protector de John Tavener. Con Informe sobre ciegos el actor sacaría sus mejores armas y ahí sí complació a todos con magistrales interpretaciones que hasta tuvo pasajes en los que confluían las intenciones emocionales de la orquesta y la pianista (Anastasya Terenkova) sobre obras de Mozart y Alfred Schnittke, junto con las de un Malkovich compenetrado en el texto extraído de la novela de Sabato Sobre héroes y tumbas. A tal punto fue este logrado acto dramático que, llegando casi al final, la pantalla de traducción del inglés al español en simultáneo se trabó y la falla no impidió seguir el argumento para una ovación final de pie.

