Parecía la diva eterna, la actriz inmortal, la gran acaparadora de los flashes de la vida social estadounidense que siempre iba a estar ahí. Delante de los focos, con sus pelucas, sus atuendos, con sus ex maridos y con sus joyas. Pero Elisabeth Taylor falleció el pasado 23 de marzo a los 79 años en su residencia de Los Ángeles.
La protagonista de La gata sobre el tejado de Zinc conservaba por las piedras preciosas el buen gusto de las antiguas damas y se convirtió en una señora respetada pese a sus excentricidades en el amor y en las joyas.
Estos dos últimos bienes, tan preciados en la vida de una mujer como ella, tienen todo que ver en la última gran subasta de Christie's. La casa londinense pondrá a disposición de caprichosos y fieles de la artista británica una generosa colección de joyas que le pertenecieron en vida.
De hecho, algunas piezas fueron regalo de su marido Richard Burton, con quien estuvo casada entre 1964 y 1974 -repitiendo fugazmente entre 1975 y 1976- y a quien conoció durante el rodaje de la película Cleopatra, siendo su romance todo un escándalo al estar los dos casados en ese momento.
Aunque la puja tendrá lugar el 13 de diciembre, la colección llevará a cabo una gira expositiva por las principales ciudades del mundo. La muestra comenzó este 15 de septiembre en Moscú, donde recalará durante dos días, para luego recorrer Londres (24, 25 y 26 de septiembre), Los Ángeles (del 13 al 16 de octubre), Dubai (23 de octubre), Génova (11 y 12 de noviembre), París (16 y 17 de noviembre), Hong Kong (del 24 al 27 de noviembre) acabando en el Rockefeller Plaza de Nueva York del 2 al 12 del mismo mes.
En la Gran Manzana Christie’s subastará en una primera tanda 80 de las más características joyas de Liz Taylor, seguidas de 189 piezas más repartidas en dos sesiones adicionales. La colección comprende diamantes míticos, piedras preciosas, joyas con un alto valor histórico -algúnas únicas- y también otros tesoros y regalos personales con gran valor sentimental para la actriz.
Los responsables de la prestigiosa casa británica han destacado "la enorme pasión que sentía Liz Taylor por la bisturía, además de su profundo conocimiento que venía dado por su pasión coleccionista de las mejores firmas". Desde Bvlgari, Cartier or Boucheron hasta Cartier, Tiffany y JAR entre otros.
El valor en conjunto de estas 269 piezas se estima en 30 millones de dólares, pero hay algunas que sobrepasan el millón de dólares, como el anillo de diamante que Richard Burton le compró a su mujer, que podría alcanzar los 3 millones. Y como le hubiera gustado a Elisabeth Taylor, parte de la recaudación de la subasta irá a parar a beneficio de la fundación que lleva su nombre, dedicada a paliar las consecuencias del Sida en enfermos de todo el mundo.
Fuente: Cristina Álvarez Cañas - www.cristies.com
