La 84 edición de los Oscar deja cada año una enormidad de carroña para los periodistas que, no conformes con hablar de la estatuilla y sus inventadas polémicas en torno a ella, dedican páginas y más páginas a analizar la moda de lo que se pusieron las estrellas de la alfombra roja.
El Teatro Kodak de los Ángeles fue la puesta en escena para que las nominadas a Mejor Actriz, Rooney Mara, Viola Davis, Meryl Streep, Glenn Close y Michelle Williams se contonearan enfundadas en sus diseños.
Rooney optó por un modelo blanco de Givenchy, Michelle uno rojo de Louis Vuitton, Glenn y Viola eligieron el verde, y Streep dio la nota con un vestido en color ocre.
Sin embargo, quizás la miradas, más allá de los modelos, se posaron en las que prefirieron escotes pronunciados, como la bellísima Jennifer López y no en las super tapadas, como la española Penélope Cruz, con un vestido azulado de la firma Armani.
Gwyneth Paltrow, Cameron Diaz, Sandra Bullock y Natalie Portman estuvieron entre las que se destacaron también, aunque no siempre por sus acertados modelos.
