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La chica es de San Antonio de Padua, tiene 25 años y quiere ser actriz. Mientras transita la senda hacia su meta, la bella Eugenia Lemos se consagró en el reality Soñando por bailar y poco a poco ha cobrado un inusitado protagonismo en ShowMatch. Después de varios amagues, la olla se destapó y Lemos se peleó de igual a igual con muchos de los famosos del “Bailando”. Graciela Alfano, Marcelo Polino, Flavio Mendoza y María Eugenia Ritó son algunos con los que se trenzó este verborrágico e incipiente personaje de la farándula nacional, que parece estar dispuesto a todo para abrir su paso hacia la fama y en esta charla cuenta sus aspiraciones.
–¿Cómo estás viviendo tantas peleas mediáticas?–Me gustaría tener un momento para aclarar los tantos con Graciela porque siento que me agredió mucho desde que entré al certamen. No sé si no se acuerda que un día ella también empezó. Van a hacer recién ocho meses que estoy en el medio, es muy poquito y es muy difícil estar ahí, en el programa que tiene más rating en el país, que se ve también afuera. Es mucha responsabilidad, tengo un sueño a cargo del que me hago totalmente responsable y lo que más quiero es que se pueda realizar. También es difícil funcionar mediáticamente, aprender a bailar, porque yo no soy bailarina. Tengo muchísimas presiones y trato de hacerlo lo mejor posible. Siento que Graciela me critica mucho, veo como que tiene mala leche conmigo. Desde que entró Ritó el martes pasado Graciela no paraba de meter púa, inventando barbaridades. Nunca me metí con el físico de la Ritó, ni con su edad, porque ni siquiera sé qué edad tiene. Lo único que hice fue una comparación, porque las vedettes, tanto como los futbolistas, tienen una vida útil. Hay cosas que podés hacer a una edad y cosas que no. Yo hice un comentario porque particularmente la Ritó ya me aburrió. Es una persona que viene haciendo lo mismo hace tiempo, siempre que uno va a ver teatro de revista la ve a ella con el plumífero y estaría bueno que se ponga en otro rol, que circule por otro lado.
–Y Graciela se hizo su defensora...–Claro, ¿desde cuándo? Quisiera saber si es algo contra mí, porque inventó cosas que yo no dije. Por eso Moria me apoya, dentro de todo. La verdad que Moria me hace sentir feliz y orgullosa porque me tira un centro cada tanto. Yo siento que no es que me defienda porque me quiere, porque no nos conocemos. Pero ella vio el tape en el que yo no dije lo que decía Graciela. Yo la halago físicamente a la Ritó, tiene unas piernas que yo con 25 años no tengo ni cerca. La admiro, aprendió a bailar, luchó, se hizo sola y en ese sentido me siento identificada porque llevo años remándola. Fue sólo un comentario desde otro punto de vista y no era para pelear. Pero tampoco me gustó que la Ritó la fue a jugar de “buenita”, cuando en la semana me estuvo dando con un caño: que quién era yo, que no existía. Y cuando fue a la isla de “Soñando”, se pasó la tarde para estar en pantalla y ahora no sabe quién soy. Además me dijo: “Metete con alguien de tu altura”, como que ella es mucho para mí. Es una ridícula.
–¿Cómo tomaste lo del “desacato”?–Graciela me bajó la nota por desacato y ella es un desacato viviente. ¿Qué hay que hacer con ella? Me dio gracia que justo ella me lo dijera. Flavio Mendoza también, todos te quieren dar clases de moral, de cómo actuar en el medio. A Flavio le agradecí el consejo pero él también tuvo un encontronazo con Fort y bueno, cada uno hace lo que puede, es un programa en vivo, somos personas y van pasando las cosas que pasan. Yo soy muy temperamental, no me voy a quedar callada, Graciela me estuvo provocando y si me buscan… ya saben cómo soy. Si meten púa después que no me vengan a decir que me calle.
–¿Cómo te cayó el consejo de Polino?–Qué digan lo que quieran. Yo estoy feliz donde estoy y por lo que logré en este tiempo. Tengo 25 años, llegué hasta acá sola, siempre hice lo que quise, mi familia me apoyó para ser una persona libre y la verdad que no voy a cambiar porque me lo diga Polino o cualquiera del jurado. Yo voy a seguir el ejemplo de la gente que admiro, lo respeto a Polino pero él no es un ejemplo a seguir.
–¿Tu sueño es ser vedette?–No quiero ser vedette, para nada. Yo soy actriz y lo que estoy buscando es que la gente me conozca, que sepan que soy una mina con carácter y que no le tengo miedo a nada, por algo estoy donde estoy. Espero en algún momento tener la posibilidad de laburar como actriz y demostrar mi talento. Hasta hoy todavía no tuve la posibilidad, estuve en un reality y ahora en ShowMatch, pero aún no me dan un personaje para interpretar. Ya me van a conocer como actriz, habrá tiempo.
–¿Son difíciles de llevar los famosos?–Es difícil estar corriendo de un lado para el otro, no dormir. Pero no la gente con la que me choco. No me dan miedo la Ritó o la Alfano, el ritmo es difícil de aguantar, pero estoy feliz. Es una experiencia nueva y me divierte que piensen que les voy a tener miedo, como cuando Alfano me decía: “Si no te callás, te bajo más puntos”. Que haga lo que quiera, yo no me voy a callar. Por mí que vengan todos juntos, miedo hay que tenerle a otras cosas, no a ellos. Voy a seguir siendo auténtica, hay figuras fuertes y grosas en el certamen. Tengo siete meses en el medio y compito con gente que tiene una vida ahí. Si me voy en el próximo duelo será una desilusión terrible no cumplir con el sueño, pero a nivel personal estoy feliz y en paz.


