Maestría de Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible

La articulación público-privado como estrategia para la construcción de ciudadanía

Estamos atravesando un momento histórico en el que las ciudades, por diferentes causas, crecen rápidamente, como así también lo hacen y se complejizan los problemas  a los que las mismas se enfrentan. Aparejado a esto, nos encontramos con que muchos de quienes viven en estas ciudades son cada vez más conscientes de los derechos y obligaciones que ellos tienen dentro de una democracia, ya no conformándose con ser simples “habitantes” si no exigiendo y trabajando para que su categoría de “ciudadano” sea respetada y pueda ser ejercida en plenitud.

Pasar del concepto de “habitante” al de “ciudadano”, términos muchas veces erróneamente utilizados como sinónimos, no es un simple cambio semántico, si no que es un cambio político y filosófico que se traslada a todos los ámbitos de vida tanto de las personas como de las sociedades. Un Ciudadano no sólo “habita” (ocupar un lugar espacial) en una ciudad, si no que, siendo conscientes de sus derechos y deberes, se compromete con ella, con quienes la integran y con su entorno.

Lograr este cambio de concepción no es tarea única y exclusiva del Gobierno, aunque no puede negarse el lugar privilegiado que tiene para la promoción del mismo; si no que también existen responsabilidades de todos los demás actores que hacen a una sociedad y, cada uno desde su sitio, debe esforzarse, romper prejuicios y salir de sus lugares de comodidad (o resignación) para que esto ocurra.

No existe una única forma de construir ciudadanía, como tampoco existe una receta para que esto suceda. Las opciones son múltiples y seguramente cada una de estas opciones tiene algo que aportar a este dinámico proceso de construcción que nunca llega a su fin.

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Actores asociados

Fundación Nuestra Mendoza, a través del trabajo que realiza, ha buscado fortalecer a la ciudadanía a partir de la promoción de espacios de participación y rendición de cuentas en diferentes gobiernos, como así también su búsqueda se ha dado a través del acompañamiento y capacitaciones a Organizaciones de la Sociedad Civil para conocer estos mecanismos, sus derechos como ciudadanos y la manera de ejercer los mismos.

Otro ejemplo, y una de las posibilidades que en los últimos años ha tomado mayor impulso son las articulaciones Público-Privadas, las que consisten en la generación de espacios de diálogo y colaboración compuestos por el sector Privado, la Sociedad Civil y el Sector Público. Estas articulaciones permiten, e implican, reconocer, valorar y articular los recursos con los que cada uno de los actores cuenta aumentando las capacidades para el abordaje y respuesta a los problemas que se presentan.

 En estos espacios multiactorales se busca, en un marco de transparencia, construir miradas compartidas que permitan identificar problemas comunes- que trasciendan intereses sectoriales-, construir propuestas eficaces e inclusivas y avanzar juntos en sus implementaciones y evaluaciones. Estos espacios favorecen el derecho de la “participación ciudadana”, permiten que nuevos y diversos actores tengan la posibilidad de incidir en las agendas públicas incorporando en ellas nuevos intereses y generando agendas más equitativas que garanticen derechos de la comunidad en su conjunto y favorezcan su real ejercicio.

Desde la Maestría en Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible (MRS) se busca que profesionales de diferentes ámbitos conozcan y reflexionen sobre este tipo de prácticas, como muchas otras valiosas experiencias que acá no han sido mencionadas, con el objetivo de lograr profesionales que no sólo “habiten” sus ciudades, si no que sean partícipes de las mismas y promotores del Cambio, que sean “ciudadanos”.

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*El autor es Director Ejecutivo de Fundación Nuestra Mendoza y docente de la Maestría en Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible de la Facultad de Economía de la UNCuyo