Economia Viernes, 19 de octubre de 2018

Para IDEA, el caso del vino es un buen ejemplo a seguir

Empresarios de diferentes sectores afirmaron que el trabajo colaborativo es vital para mejorar la competitividad.

En el 54° Coloquio de IDEA en Mar del Plata, empresarios de distintos sectores productivos coincidieron en que el trabajo colaborativo es clave para mejorar la competitividad, resolver problemas complejos de producción y hacer frente a cambios cada vez más rápidos y violentos. Y en ese sentido pusieron como ejemplo los logros alcanzados por la industria vitivinícola.

En el panel "Cooperar para ser competitivos", Alberto Arizu (h), director de la Bodega Luigi Bosca y presidente de Wines of Argentina, expuso ante los asistentes al 54° Coloquio de IDEA que se desarrolla en Mar del Plata la exitosa experiencia de cooperación de la industria vitivinícola para crear la marca argentina.

"La segunda etapa para ganar mercados siempre es más sofisticada y compleja, pero partimos de la base de que es el producto argentino más repartido en el mundo", dijo el mendocino Arizu.

Y destacó: "Llegamos a 126 países del mundo con 400 bodegas exportadoras. No existe otro producto, ni la carne, ni el fútbol, ni el tango, que tenga tanta presencia en países del mundo como el vino".

"La guerra era muy grande y necesitábamos colaborar entre nosotros para construir esta marca que nos amparara a todos", sostuvo el empresario, que especificó que a comienzos de la década del '90 se unieron 12 bodegas para vender vino al mundo y actualmente son 400 los exportadores.

Arizu subrayó que "tuvimos un plan de acción bien definido y objetivos bien medibles" y dijo que desde el comienzo de la asociación se pasó de 19 países que compraban vinos argentinos, a 126 mercados mundiales. "El vino es el producto más vendido. Las exportaciones pasaron de 25 millones a 1.000 millones de dólares en quince años", resaltó.

Antes de la exposición de los empresarios, Joaquín Navajas, profesor e investigador de la Escuela de Negocios de la Universidad Torcuato Di Tella, se refirió a los estudios neurocientíficos sobre las organizaciones y la diversidad. "Los grupos diversos cooperan mejor que los homogéneos y también compiten mejor. En nuestras organizaciones es esencial poner foco en la forma en que se hacen las contrataciones. Ante la nueva oleada de inmigrantes, no solo deberíamos aceptarlos sino agradecer porque nos aporta diversidad y esperamos que nos ayuden a hacer en el futuro una Argentina más inteligente", manifestó.

En el negocio de exportación de vinos operan unas 424 bodegas en la Argentina, las cuales colocan su producción en más de 128 países, constituyéndose así en el producto con valor agregado de origen nacional con mayor presencia en mercados internacionales.

Sin embargo, la pérdida de competitividad y las restricciones cambiarias que tuvieron lugar durante el último período del anterior gobierno frenaron la expansión. Así, desde hace cuatro años, el share de las exportaciones argentinas se mantiene en el orden del 2,8% sobre el total mundial.

En 2017, se exportaron 756 millones de dólares en vinos fraccionados, lejos de la meta de 1.100 millones conseguida en 2011 y los 2 mil millones que se proyectaban vender para el 2020. Sin embargo, Arizu dice que a partir de la suba del dólar se ha recuperado volumen de venta y este año podría terminar por encima del nivel del 2017.

El diagnóstico del ejecutivo de Luigi Bosca es que "el país atraviesa una situación macroeconómica delicada. Tiene que concentrarse en resolver la inflación, tratar que la tasa de interés empiece a bajar rápidamente y que el tipo de cambio sea el que tenga que tener un país como la Argentina y tiene que flotar". Sobre las retenciones a las exportaciones, indicó que "no es una noticia feliz" y que "no le debe haber sido fácil al Gobierno anunciarlo", pero que había que hacerlo para solucionar los problemas macroeconómicos y reducir el déficit fiscal.

Nuevos mercados

Estados Unidos sigue siendo el mercado número uno del mundo para la exportación de vinos. "Es también el principal mercado para la Argentina, pero no el único al que queremos apuntar", sostuvo Arizu, más allá de reconocer que esperan ansiosos al presidente estadounidense Donald Trump -vendrá para el G20- para convencerlo que pruebe el Malbec argentino (Trump tiene su propia bodega en el estado de Virginia).

El presidente de WOFA enumeró los principales mercados para los vinos argentinos más allá de Estados Unidos. Mencionó a China, como el único país del mundo que puede deparar un futuro significativo y permitir crecer a tasas importantes, como le ocurrió a Chile y Australia. "En China tenemos que hacer un gran trabajo e invertir. Le vendemos 23 millones de dólares, mientras Chile le vende 200 millones". Otros destinos prioritarios son Canadá, Brasil, el Reino Unido (segundo en ventas para los vinos argentinos) y México.

Wines of Argentina encara una nueva etapa exportadora. "La Argentina tiene mucho más que Malbec y ha logrado multiplicar sus variedades y terruños", dijo el presidente de la entidad. Destacó que hay diversidad varietal y una gran extensión territorial con cada vez más zonas desde la Costa Atlántica, planicie, Patagonia, valles áridos, zonas de montaña de casi 3.000 metros de altura y muchas otras.

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