Nicolás Ruggeri recibió 18 puntos de sutura en la frente luego del trágico accidente de dos colectivos de Monticas, el pasado 24 de febrero. Pero agradece haber sobrevivido para contarlo. "Yo tuve suerte pero otros no", repite.
Nicolás, un casildense de 18 años, recuerda aquel fatídico instante de hace casi un mes. Viajaba desde su ciudad a Rosario y dormía. "Cuando me desperté ya estaba el colectivo roto, le faltaba la trompa. Ya estaban entrando los bomberos", señala, además de afirmar que "no sentía nada, estaba como aturdido, se escuchaban gritos, había sangre...".
"Lo único que quería era salir y que me atiendan, porque estaba muy mal", narró Nicolás, quien en ese momento tenía una gran herida en la cabeza producto de un golpe contra el marco de la ventanilla.
El estudiante casildense de los problemas cotidianos de la empresa, pero no imaginaba ese final. "Viajaba todos los días y siempre algo le pasaba o se paraba, pero nunca pensé que íbamos a chocar así. Fue algo increíble".
"Ahora viajo en colectivo porque no puedo hacer otra cosa, voy con miedo, con esas imágenes, con terror de que pase de nuevo...", concluyó Nicolás.



