El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen) inició la campaña contra la lobesia botrana (polilla de la vid). Buscan mantener la plaga por debajo del umbral de daño económico para la vitivinicultura, tras un operativo previo calificado como muy eficiente. Advierten sobre el impacto del fenómeno El Niño en la sanidad de los cultivos.
Guillermo Azín, titular del Iscamen, destacó que la campaña abarca una superficie muy grande. El plan se ajustó a la situación específica de cada zona gracias a la red de monitoreo para lograr el mayor impacto posible. "La campaña pasada logramos reducir un 70% la población de la plaga", afirmó el funcionario.
Financiamiento, continuidad y logística
Azín remarcó la importancia de no interrumpir los trabajos, advirtiendo sobre las consecuencias de los recortes presupuestarios a nivel nacional. "Ya hace varios años la provincia está sola haciendo frente a este problema", señaló, en referencia al programa nacional del control de la lobesia botrana.
El titular del Iscamen alertó que cuando se abandona un año de control, la plaga retoma fuertemente. La anterior campaña tuvo buenos resultados, y esperan lograr un doble efecto: "Lo que hay que hacer es un plan continuo durante unos años hasta lograr reducir de forma sostenible esta plaga", expresó Azín.
El despliegue territorial contempla cubrir unas 130.000 hectáreas en toda la provincia. El mayor desafío radica en la biología del insecto: "Hay cosas que hay que hacer en determinado momento y, si se nos pasa, perdimos la oportunidad".
Para lograrlo, el Iscamen se apoya en una aceitada red de distribución propia y en la comunicación a través de bodegas y cooperativas. Realizan aplicaciones directas (feromonas pulverizables con aeroaplicaciones) en zonas con viñedos abandonados que conviven con otros en producción.
Confusión sexual como base del éxito
La técnica de confusión sexual sigue siendo la principal herramienta de combate. Consiste en colocar dispensadores que emiten una feromona artificial idéntica a la de la hembra. "El macho se desorienta y muere sin copular. Hacemos que mueran vírgenes, entonces no hay descendencia", graficó Azín.
Cuando ocurren encuentros aleatorios y nacen larvas, el sistema se complementa con aplicaciones de insecticidas específicos. La plaga se multiplica 4 veces en cada temporada, y la combinación de herramientas logra un descenso sostenido.
Alerta por el "Súper Niño"
Frente al pronóstico de una primavera y verano lluviosos por el fenómeno de El Niño, el Iscamen sumó una recomendación a los productores respecto al control fúngico.
Azín explicó que la lobesia botrana está asociada a la botritis (podredumbre de los racimos). "Si tenemos un buen control de la polilla, sería esperable que no haya tanto daño secundario", analizó.
Sin embargo, aclaró que la abundancia de agua obligará a tomar recaudos extras. "Este año va a haber mucha humedad. Recomendamos tomar medidas preventivas, como el despampanado y el deshoje para mayor ventilación. Además, debemos controlar las cantidades con las que regamos; si nos excedemos, tendremos graves problemas", concluyó Azín.
Los productores interesados en consultar etapas, documentación e insumos pueden ingresar a iscamen.com.ar o comunicarse al 0800-666-4722.
En pocas palabras
- Iscamen inicia campaña: lanzaron la lucha contra la polilla de la vid para proteger la vitivinicultura.
- Impacto de El Niño: advierten sobre el aumento de la humedad y sus consecuencias sanitarias en los cultivos.
- Técnicas de control: la confusión sexual y aplicaciones específicas buscan reducir la plaga sosteniblemente.


