La política hará cada año cada semana de la Memoria su propio mea culpa. La Iglesia Católica debería hacer el suyo. Muchos partidos políticos que gobiernan y gobernaron deben quizá hacer el suyo. A mí como periodista me gustaría que los míos tengamos también el nuestro. Y desde mi humilde tribuna quiero pedir disculpas en nombre de los periodistas que mintieron, encubrieron sabiéndolo, delataron compañeros y permitieron que en la Argentina se cometieran crímenes atroces acompañando desde el silencio. Nunca Más. Ni olvido ni perdón. Memoria, Verdad y Justicia.
La semana de la memoria debe servir para poner blanco sobre negro en la historia reciente.


