¿Tomar leche recién ordeñada es más saludable?
La leche cruda sin pasteurizar es un alimento con riesgos importantes que no deberías ignorar. Más natural no es necesariamente más sano
Algunos aditivos, conservantes, procesos técnicos y procedimientos de cocción o refrigeración en la industria alimenticia no están pensados por capricho o para alterar el alimento de manera que deje de ser natural.
De hecho, hay técnicas que son necesarias para evitar problemas de contaminación e intoxicaciones alimentarias que pueden ir de leves a severas. La pasteurización de lácteos es uno de esos procesos ultranecesarios. La leche cruda, recién ordeñada, no es segura y no se debería consumir.
La pasteurización es un proceso térmico que se realiza para destruir agentes patógenos como bacterias, mohos y levaduras presentes en los alimentos. Este método sirve para transformar alimentos crudos en productos seguros y para alargar su vida útil.
Al no estar pasteurizada, puede contener bacterias como Salmonella, E. coli y listeria. Estos microorganismos pueden provocar diarrea, vómitos, fiebre y dolor abdominal. En algunos casos, las afecciones pueden ser más graves.
Por eso, aunque parezca más natural, la recomendación es elegir leche pasteurizada, envasada correctamente y evitar riesgos innecesarios. Los nutrientes del alimento no se ven alterados y la leche cruda no ofrece ventajas demostradas frente a la pasteurizada.