Se desprende de un estudio realizado en por la escuela de Medicina Nuclear de Mendoza. Hasta ahora se comprobó que el fémur proximal derecho tiene 5% menos de minerales en las personas que llevan el teléfono de ese lado.

Advirtieron que llevar el celular a la cintura podría causar osteoporosis

Por UNO

El uso de celulares cerca de la cadera podría ser causante de osteoporosis. Esto se desprende de un estudio de la Escuela de Medicina Nuclear de Mendoza, a cargo del doctor Fernando Saraví.

La investigación arrojó como resultado que las personas que continuamente llevan este dispositivo en el cinturón o el bolsillo del fémur proximal derecho mostraron 5% de desmineralización del hueso con respecto del mismo hueso del lado izquierdo.

Saraví, también profesor de la cátedra de Física Biológica, de Medicina en la UNCuyo, detalló su estudio. “En 2007, para un artículo en la revista de la universidad, busqué información sobre el impacto en la salud que podrían causar los teléfonos celulares. Encontré sólo un estudio serio sobre el tema. Entonces se me ocurrió avanzar”, explicó.

Al año siguiente, el investigador decidió comparar los fémures proximales derecho e izquierdo de un número determinado de personas, teniendo en cuenta el lado en el que usaban el celular. La premisa fue medir a través de densitometrías la composición mineral de ambos huesos hasta el 2010.

“En primer lugar pensé en reclutar hombres y mujeres para la investigación. Pero surgió el problema de que las mujeres tienden a mostrar asimetrías entre fémur derecho e izquierdo independientemente del uso del celular. Luego pensé sólo en hombres, pero las estadísticas marcan que uno de cada cuatro sufre de osteoporosis”, detalló Saraví.

Finalmente, el médico reunió un grupo control de 48 hombres de diversas edades y los dividió en partes iguales: 24 que nunca usaron celular en la cintura y 24 que sí lo hacían durante varias horas al día en los últimos cinco años, sólo del lado derecho. “Fueron todos varones voluntarios sanos y adultos de entre 20 y 40 años”, explicó.

Los resultadosEl primer punto que el estudio reveló a través de densitometrías (BMD) fue que en el grupo de los que nunca usaban celular había una leve asimetría, que marcaba más densidad mineral (calcio, sodio, fosfato, etc.) en el lado derecho que en el izquierdo.

En el grupo de los que usan celular del lado derecho esta asimetría se equilibró. “En otras palabras, notamos una desmineralización del fémur proximal del lado derecho”, detalló Saraví.

En el grupo que nunca usó celular, las densitometrías demostraron un equilibrio en la composición mineral del hueso trocánter. La misma medición en el grupo que sí usa celular del lado derecho evidenció una disminución de la mineralización en comparación con el lado izquierdo.

Con respecto al fémur total, el grupo que no usó celulares mostró un equilibrio en cuanto a la mineralización de ambos costados.

En cambio, las personas que sí usaron el teléfono del lado derecho mostraron una desmineralización de 0,672 gramos por centímetro cuadrado, aproximadamente 5% menos de calcio y otros minerales.

También se realizaron estudios de contenido mineral del hueso (BMC) en ambos grupos. El detalle de los resultados puede verse en la infografía.

Datos no concluyentesEl doctor Fernando Saraví indicó que la investigación no arroja datos concluyentes acerca del impacto que los celulares podrían tener en la mineralización de los huesos. “No podemos decir que el celular causa osteoporosis. Los efectos que encontramos son sutiles y para nada puede hacerse una afirmación tal como que este dispositivo debilita los huesos”, subrayó.

Sin embargo, destacó que los resultados de los estudios transversales han determinado que existe la posibilidad de que dentro de mucho tiempo se compruebe un daño mayor.

“Para poder determinar esto hace falta un estudio longitudinal, es decir que a lo largo del tiempo –unos tres años por lo menos– se pueda hacer un seguimiento de los individuos y así acercarnos a una definición acerca de si el celular puede causar un efecto nocivo para los huesos, por ejemplo osteoporosis”, afirmó Saraví.

Luego confirmó que el estudio está en marcha y durará al menos tres años. “La incertidumbre va a persistir, pero no es un tema para que la población se desespere. No estamos expuestos a radiaciones peligrosas ni aparecerán efectos repentinos por el uso de la telefonía celular”, cerró el investigador.