La tormenta de abundante lluvia y granizo que cayó en el Gran Mendoza, duró no más de 20 minutos, pero le complicó la vida a más de un mendocino. En la zona del Observatorio Meteorológico, ubicado en el aeropuerto de Las Heras, la lluvia comenzó pasadas 19, tal y como ocurrió en otros sectores de la zona urbana.
El episodio se produjo en una jornada marcada por alertas meteorológicas para toda la provincia. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había emitido una advertencia amarilla por tormentas para el norte y el este de Mendoza, mientras que el sur provincial quedó bajo alerta naranja, ante la posibilidad de fenómenos de mayor intensidad.
Una tormenta intensa en pocos minutos
La fuerza de la precipitación volvió a poner en evidencia las complicaciones que generan las tormentas cuando descargan grandes cantidades de agua en períodos breves. Aunque la lluvia duró alrededor de 20 minutos en la zona del aeropuerto de Las Heras, en distintos puntos del área metropolitana se registraron inconvenientes por la acumulación de agua.
La Cuarta Sección de Ciudad fue una de las zonas afectadas por los anegamientos. Las imágenes de la tormenta, registradas por vecinos y usuarios de las redes sociales, mostraron la intensidad de un fenómeno que combinó lluvia abundante y granizo pequeño.
El alerta amarillo del SMN advertía sobre tormentas aisladas de variada intensidad, algunas fuertes, con posibilidad de abundante caída de agua en cortos períodos, actividad eléctrica frecuente, ráfagas y granizo ocasional. Para estas áreas, el organismo estimó precipitaciones acumuladas de entre 20 y 40 ml, con posibilidad de superar esos valores de manera localizada.
En el sur mendocino, donde regía la alerta naranja, el escenario previsto era más severo. Allí se esperaban tormentas fuertes u ocasionalmente severas, con lluvias intensas, ráfagas fuertes, actividad eléctrica y posible caída de granizo de distintos tamaños.
El Niño gana protagonismo en el escenario climático
El episodio ocurre en un contexto de mayor actividad meteorológica, con El Niño como uno de los factores que los especialistas siguen de cerca para anticipar el comportamiento del clima durante los próximos meses.
El fenómeno de El Niño e produce por cambios en las temperaturas de la superficie del océano Pacífico ecuatorial y en la circulación atmosférica. Estas alteraciones modifican los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta. Sus efectos no son iguales en todas las provincias argentinas ni garantizan que cada tormenta sea consecuencia directa del fenómeno.
En su informe de octubre, el Servicio Meteorológico Nacional indicó que las condiciones corresponden a una fase cálida de El Niño, de intensidad fuerte. Además, los modelos climáticos analizados por el organismo asignaron una probabilidad del 100% a la continuidad del fenómeno durante el trimestre octubre-noviembre-diciembre de 2026, con perspectivas de intensificación.
Lluvias por encima de lo normal durante la primavera
Las proyecciones climáticas para el último trimestre del año mantienen la atención sobre el comportamiento de las precipitaciones. El pronóstico trimestral del SMN contempla la posibilidad de lluvias superiores a los valores normales en sectores del país, entre ellos áreas del centro-sur de Cuyo.
Para Mendoza, el panorama supone seguir de cerca la evolución de las tormentas durante octubre y noviembre, en una época del año en la que comienzan a ganar frecuencia los episodios de inestabilidad. La presencia de El Niño forma parte de ese escenario, aunque la distribución de las lluvias depende también de otros factores atmosféricos y de las condiciones particulares de cada sistema meteorológico.
Es importante hacer una distinción: un pronóstico climático trimestral no anticipa que vaya a llover todos los días ni permite determinar con exactitud cuándo se producirá una tormenta. Lo que señala es una tendencia para el conjunto del período. Los pronósticos de corto plazo y las alertas del SMN permiten conocer con mayor precisión qué zonas pueden verse afectadas por fenómenos intensos.
Un octubre marcado por la inestabilidad
Las lluvias de este martes se suman a una seguidilla de jornadas con precipitaciones, cielo cubierto y temperaturas frescas en Mendoza. El escenario meteorológico también incluye nevadas en la cordillera, mientras que las tormentas afectan con distinta intensidad al Gran Mendoza, el Valle de Uco, la zona Este y el sur provincial.
La persistencia de estas condiciones obliga a prestar atención a las actualizaciones de los organismos oficiales, sobre todo ante la posibilidad de lluvias intensas en poco tiempo, caída de granizo y crecidas repentinas. En zonas urbanas, la acumulación de agua puede generar complicaciones para circular y anegamientos en calles que no alcanzan a evacuar rápidamente las precipitaciones.
Qué puede pasar en los próximos días
El panorama climático mantiene la posibilidad de lluvias durante octubre y noviembre, en un contexto en el que El Niño continúa activo y los pronósticos señalan condiciones favorables para precipitaciones superiores a las habituales en parte de la región.
En Gran Mendoza, el SMN advierte que continuará la posibilidad de chaparrones intermitentes los próximos días, al menos hasta el lunes 26 de octubre. Mientras que las temperaturas máximas oscilarán entre los 15°C y los 22°C y las mínimas entre los 10°C y los 12°C.
En pocas palabras
- Tormenta intensa: Se registró una fuerte tormenta de lluvia y granizo en el Gran Mendoza.
- Alertas meteorológicas: El SMN había emitido alertas amarillas y naranjas para distintas zonas de la provincia.
- Contexto climático: El fenómeno se da en un marco de actividad del fenómeno El Niño, con pronósticos de lluvias superiores a lo normal.

