Todo el mundo tiene un esqueleto formado por huesos que conforman la estructura del cuerpo, permiten que te muevas de muchas maneras diferentes, protegen tus órganos internos y hacen muchas cosas más. A continuación, te contamos algunas curiosidades sobre los huesos.
Según Cleveland Clinic Health Essentials, "un recién nacido tiene entre 275 y 300 huesos, mientras que la mayoría de los adultos tienen 206". ¿Qué ocurre con esos huesos que desaparecen? ¿Se evaporan, se rompen o se funden?
¿Qué ocurre con los huesos que desaparecen?
El esqueleto humano, conjunto de huesos que brinda soporte y protección al cuerpo, experimenta cambios significativos en su dureza, densidad y cantidad a lo largo de la vida. Quizás te preguntes: si un adulto tiene 206 huesos en el cuerpo, ¿por qué los bebés nacen con 300 huesos?
La respuesta es que los huesos no desaparecen. En realidad los huesos pequeños se fusionan para formar los huesos más grandes del sistema esquelético.
El pediatra Matthew Badgett explicó que los bebés tienen más huesos pequeños y blandos porque les da mayor flexibilidad. Después de todo, necesitan acurrucarse en el útero y atravesar el canal de parto, por lo que estos procesos serían mucho más difíciles si el bebé tuviera huesos largos y endurecidos como los de un adulto.
"Muchos huesos de bebé comienzan como cartílago, que es resistente, pero gomoso. A medida que el niño crece, sus huesos se fusionan y endurecen mediante un proceso llamado osificación”, afirmó Badgett.



