Angelina Funes tiene 18 años, nació en Long Branch, Nueva Jersey, y podría sentirse estadounidense. Pero cuando le preguntan cuál es el gran sueño que persigue con una pelota en los pies, la respuesta tiene acento argentino: algún día quiere jugar para la Selección y vestir la camiseta de su país.
Por ahora, el sueño se construye a miles de kilómetros de Mendoza, la tierra de sus padres. Angelina Funes acaba de comenzar el college y está atravesando un momento especial de su carrera: en apenas seis partidos de fútbol lleva siete goles y tres asistencias, números que ya le valieron un reconocimiento como una de las jugadoras destacadas de su categoría.
Pero para ella todavía es apenas el comienzo.
Angelina nació hace 18 años en Long Branch, una ciudad de Nueva Jersey, y desde muy chica tuvo una relación casi obsesiva con la pelota. En su familia lo explican de una manera sencilla: “Lo lleva en la sangre”.
Empezó jugando para el equipo de su escuela. Un día, un entrenador de un equipo rival la vio jugar y le propuso incorporarse a una academia de soccer. Allí descubrieron rápidamente sus condiciones y le otorgaron una beca que le permitió participar de distintos torneos en ciudades de todo Estados Unidos.
El fútbol comenzó a ocupar cada vez más espacio en su vida.
El fútbol, una pasión que lleva en la sangre
Ahora llegó al Brookdale Community College, donde continúa estudiando y compitiendo mientras intenta dar otro paso en su carrera. Y los primeros resultados no podrían ser más auspiciosos: goles, asistencias y un reconocimiento individual que le confirmó que está transitando un camino que puede llevarla mucho más lejos.
Pero hay un detalle que hace diferente su historia.
Angelina es estadounidense. Sin embargo, sus raíces están en Mendoza.
Su papá, Fernando Funes, nació y creció en San Martín y hace alrededor de dos décadas decidió irse a Estados Unidos junto a su esposa. Allí construyeron su vida, trabajaron, formaron su familia y comenzaron una historia que también los llevó a involucrarse en distintas misiones humanitarias.
Ahora Fernando mira desde Nueva Jersey cómo aquella niña que corría detrás de una pelota empieza a construir su propio camino.
Y aunque podría soñar con llegar a lo más alto del fútbol estadounidense, Angelina tiene otro objetivo en la cabeza.
La camiseta argentina.
El sueño de jugar para la Selección argentina
“Su sueño es jugar para la Selección argentina”, cuenta orgulloso su papá.
Fernando incluso se lo planteó alguna vez en una conversación familiar. ¿Qué posibilidades hay de que juegue para un seleccionado u otro? La respuesta de Angelina fue clara: ella quiere jugar en Argentina.
“Estamos un poco lejos, pero veremos qué aparece en el camino”, dice Fernando, consciente de que el recorrido es largo y de que en el fútbol hay que ir paso a paso.
Por ahora, Angelina hace precisamente eso.
Entrena. Juega. Estudia. Se cuida. Presta atención a su alimentación y trabaja para mejorar todos los días. Sabe que si quiere tener alguna posibilidad de alcanzar ese sueño deberá sostener el esfuerzo durante mucho tiempo.
También sabe que nada está garantizado.
Su objetivo inmediato es seguir creciendo y, si aparece la posibilidad, dar el salto a otro college de mayor nivel. Y después, quién sabe. Tal vez algún día un entrenador de la Selección argentina repare en aquella chica nacida en Nueva Jersey que juega con sangre mendocina.
La inspiración tiene nombre propio: Lionel Messi.
Admiradora de Messi y de la camiseta argentina
Angelina es admiradora del capitán argentino y cuando le tocó hablar de la despedida de Messi se emocionó. Le pareció increíble ver cuánto puede quererlo la gente en Argentina y en distintos lugares del mundo.
De Messi también tomó una enseñanza que intenta aplicar a su propia carrera: no bajar los brazos.
Porque el camino que eligió no es sencillo. Tiene competencia, entrenamientos, estudios, viajes y la necesidad de sostener un nivel alto para seguir avanzando. Pero también tiene una idea que parece acompañarla desde chica: los sueños se persiguen.
En sus primeros partidos universitarios ya dejó una señal. Siete goles y tres asistencias en seis encuentros no son solamente números para una jugadora que recién empieza su etapa de college. Son también una manera de decir que Angelina está ahí, corriendo detrás de aquello que alguna vez imaginó.
Y mientras en Nueva Jersey la llaman para defender los colores de su equipo, ella guarda otro sueño mucho más lejos.
La camiseta celeste y blanca, la número 10. La de Messi y Argentina.
Tal vez por eso, cuando Fernando cuenta la historia, se le escapa una sonrisa. Su hija nació en Estados Unidos, creció hablando el idioma de ese país y construye allí su futuro. Pero hay algo que no se negocia.
La sangre argentina y una pelota que, por ahora, parece estar llevándola exactamente hacia donde quiere ir.
En pocas palabras
- Angelina Funes: nacida en Nueva Jersey hace 18 años, sueña con jugar para la Selección argentina de fútbol.
- Raíces mendocinas: hija de padres mendocinos, la joven promesa ya se destaca en el college estadounidense con siete goles en seis partidos.
- Inspiración y futuro: admiradora de Lionel Messi, busca crecer en su carrera y mantener el esfuerzo para alcanzar su objetivo de vestir la camiseta albiceleste.




