El Global Teacher Prize es un galardón que organiza la Fundación Varkey, en alianza con la UNESCO, y que reconocerá a uno de los maestros que presente el mejor proyecto educativo del mundo. La distinción incluye un premio de un millón de dólares. 

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Argentina estará presente con dos maestras: Mariela Guadagnoli, Profesora de Construcciones de la Escuela Técnica 456 de la ciudad santafestina de Gálvez, y Cecilia Muñoz, docente de inglés de la Escuela Primaria 751 de la ciudad de Bandera, Santiago Del Estero.

Mariela y Cecilia fueron elegidas entre 12 mil docentes de 140 países. Guadagnoli es arquitecta y aplica sus conocimientos en la Escuela Técnica para trabajar con sus estudiantes. Le preocupan la resolución de problemas reales usando el aprendizaje a través de proyectos. Muñoz es docente de inglés y enfrentó el desafío de enseñar una lengua extranjera en un lugar donde ya cuesta mucho afianzar la lectura y la escritura. La escuela y el barrio no tienen agua potable, entre otras carencias. 

Las historias de Mariela y de Carolina son realmente inspiradoras. Pero no sólo para los chicos y chicas de sus escuelas, sino también para otros maestros y el resto de la sociedad. Ellas, cada una en contextos diversos, han logrado despertar el interés de sus alumnos involucrándolos con aprendizajes para toda la vida. Nosotros, como sociedad, tenemos la oportunidad de comprometernos, apoyando y celebrando la tarea de cada docente que en silencio está transformando la vida de sus estudiantes”, dijo Agustín Porres, director regional para Latam de Fundación Varkey.

Mariela Guadagnoli (Santa Fe):

Desarrolló un proyecto de adoquines ecológicos. La mayoría de los chicos de su escuela llega a clases en bicicleta o moto y la idea de trabajar en adoquines surgió con la intención de cubrir el acceso a la escuela que se inundaba con frecuencia.

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Ellos rescatan los materiales de donde pueden. Y usan el telgopor que descartan los cartoneros. Trabajaron en la fórmula con asesoramiento del Conicet pero superaron la que ya existía con un par de componentes diferentes.

Después, patentaron la idea. Ahora quieren armar una cooperativa donde hacer esos adoquines para ayudar a chicos con adicciones. Pues la expansión de la droga es un flagelo que rodea y preocupa a los estudiantes y los chicos quieren hacer algo para sacar a otros pares de ese problema.

El adoquín que ellos hacen es bastante más barato que el convencional y es muy ubicable porque en su ciudad hay una ley que los obliga a usar adoquines en las calles.

Cecilia Muñoz (Santiago del Estero)

La maestra fue tratando de hacer las clases más dinámicas. Encontró un carro con pantalla digital y recursos tecnológicos arrumbado en un depósito de la escuela porque nadie sabía usarlo.

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Averiguó cómo usar todo y empezó a incorporarlo. Hoy los chicos tienen carpetas virtuales.

Cecilia usa las TIC para motivar y educar a sus alumnos. Utiliza diapositivas, proyectores y punteros láser, técnicas que ella misma aprendió de los videos de YouTube. Logró inspirar a sus alumnos, aumentar su concentración y reducir la indisciplina en las clases. Usando Google Earth, “llevó” a sus alumnos prácticamente a todo el mundo y los alentó a ser “prosumidores", es decir, productores y consumidores de contenido

Stefania Giannini, subdirectora general de Educación de la UNESCO, celebró este nuevo reconocimiento a los docentes inspiradores.

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