Lavar la ropa y mantenerla impecable, libre de manchas rebeldes y sin ese molesto tono amarillento o grisáceo que adquieren las telas blancas con el tiempo, suele ser un verdadero dolor de cabeza para muchos. Lo bueno es que hay un producto que es muy eficaz y conviene agregarlo en los lavados.
Por mucho tiempo, la lavandina fue el recurso más usado en la mayoría de los hogares, pero su agresividad con los tejidos y el fuerte olor, ha hecho que con el paso de los años, se haya transformado en una opción cada vez menos elegida. En su lugar, el percarbonato de sodio se posicionó como la alternativa ecológica, económica y altamente eficiente.
A menudo confundido con el bicarbonato de sodio por la similitud de su nombre, el percarbonato de sodio -conocido popularmente como “agua oxigenada sólida”- es un compuesto granulado blanco que, al entrar en contacto con el agua, se descompone en dos elementos básicos e inofensivos: carbonato de sodio y agua oxigenada (peróxido de hidrógeno). Es justamente esa liberación de oxígeno activo la que penetra en las fibras, disuelve las manchas más complejas y elimina malos olores.
Lavar la ropa con percarbonato: sus principales beneficios
A diferencia de los blanqueadores tradicionales con cloro, el percarbonato de sodio ofrece múltiples ventajas para el cuidado de las prendas y la economía del hogar:
- Devuelve la blancura original a sabanas, toallas y remeras sin desgastar la tela ni dejar bordes amarillos.
- Al no ser corrosivo, puede utilizarse en prendas con color para quitar manchas puntuales sin decolorar el tejido.
- Elimina bacterias, hongos y malos olores atrapados en telas pesadas o indumentaria deportiva.
- No genera residuos tóxicos para las cañerías ni para el medio ambiente, ya que se disuelve por completo en agua.
Cómo usar el percarbonato en el lavarropas y a mano
Para sacarle el máximo provecho a sus propiedades, el secreto está en la temperatura del agua: el percarbonato de sodio activa su poder de desinfección y blanqueo de manera óptima en agua tibia o caliente (a partir de los 30 °C o 40 °C).
- En el lavado diario: agregar entre una y dos cucharadas soperas de percarbonato de sodio directamente en el tambor del lavarropas junto con el jabón habitual.
- Para manchas rebeldes o prendas muy amarillentas: en un recipiente con agua caliente (3 litros aproximadamente), disolver dos cucharadas de percarbonato de sodio e introducir las prendas. Dejar en remojo durante un par de horas (o toda la noche si son piezas blancas pesadas) y luego lavar de manera normal.
Dónde se consigue el percarbonato para lavar la ropa
El percarbonato de sodio dejó de ser un secreto exclusivo de los expertos en limpieza para convertirse en un producto de fácil acceso. Actualmente se comercializa a granel o fraccionado en bolsas de medio kilo y un kilo.
Se puede adquirir en:
- Dietéticas y almacenes naturales
- Químicas y droguerías
- Tiendas online y plataformas de comercio electrónico
En pocas palabras
- Percarbonato de sodio: Es un blanqueador ecológico y potente que sustituye a la lavandina para eliminar manchas y restaurar la blancura de la ropa.
- Beneficios: No daña las telas, puede usarse en prendas de color, elimina bacterias y olores, y es amigable con el medio ambiente.
- Modo de uso: Se activa con agua tibia o caliente (a partir de 30°C), añadiéndolo al lavarropas o usándolo en remojo para manchas difíciles.




