Día de la Madre

La historia de Sandra: se recibió de médica con su bebé de 8 meses y hoy es mamá de dos colegas

Sandra Zaccaria construyó su carrera mientras criaba a sus tres hijas. Hoy, Sofía y Victoria, dos de sus tres hijas, están a punto de recibirse de médicas

Sandra Zaccaria se recibió de médica el 8 de marzo de 2001, el Día Internacional de la Mujer, con su primera hija, Sofía, de apenas ocho meses. Un mes después, cuando la bebé cumplió nueve meses, quedó embarazada de Victoria. Y mientras criaba a sus dos pequeñas, comenzó una de las etapas más exigentes de su carrera: entró a la especialidad de Dermatología en el Hospital Lagomaggiore, donde durante cinco años hizo una concurrencia programada, rindió exámenes y se formó como especialista. Después se quedó un año más como jefa de concurrentes. Fueron seis años en total en el hospital, siendo mamá de dos bebés pequeñas y una carrera profesional que no se detenía. Hoy, Día de la Madre, cuenta la historia.

Sofía y Victoria, las hijas mayores de la doctora Sandra Zaccaria, eligieron Medicina con el ejemplo de su mamá.

Sofía y Victoria, las hijas mayores de la doctora Sandra Zaccaria, eligieron Medicina con el ejemplo de su mamá. "Ella nos inspiró", coinciden.

Hoy Sandra es médica dermatóloga, jefa del Servicio de Dermatología del Hospital Español de Mendoza y trabaja además en Centro Médico Palmares, Centro Médico Chacras y Calma Centro de Estética y Salud. Es docente de Dermatología en la Universidad Nacional de Cuyo y en la Universidad de Mendoza.

Y hay una escena que probablemente hace algunos años hubiera resultado difícil de imaginar: las dos niñas que crecieron entre hospitales, congresos, cremas, medicamentos, campañas de prevención y conversaciones médicas se convirtieron en alumnas de su propia mamá.

Una mamá médica que fue docente de sus dos hijas

Sofía Martín Zaccaria, la mayor, tiene 26 años, estudió Medicina en la UNCuyo y está terminando la Práctica Final Obligatoria. El 4 de diciembre rendirá el examen global que le permitirá recibirse de médica y ya sabe hacia dónde quiere orientar su futuro: quiere hacer Dermatología, como su mamá.

Sandra Zaccaria el día de su egreso de Medicina: 8 de marzo de 2001. El primer abrazo fue para Sofía, su hija mayor, que sigue sus pasos y en diciembre se convierte en médica.

Sandra Zaccaria el día de su egreso de Medicina: 8 de marzo de 2001. El primer abrazo fue para Sofía, su hija mayor, que sigue sus pasos y en diciembre se convierte en médica.

Victoria Martín Zaccaria tiene 24 años, estudió Medicina en la Universidad de Mendoza y también está a punto de completar esta etapa de formación. En su caso, el año pasado aprobó la última materia y este año realizó la Práctica Final Obligatoria. Ahora piensa en una especialidad diferente: le gusta Neonatología, aunque para llegar allí deberá hacer primero la residencia de Pediatría.

Las dos, desde fines de este año, estarán en condiciones de presentarse para las residencias médicas.

Y hay algo más que vuelve todavía más particular esta historia: Sandra les dio clases de Dermatología a las dos.

Sandra logró formarse como dermatóloga y alcanzar puestos de jerarquía mientras criaba a sus tres hijas. Fue docente de dos de sus hijas en la carrera de Medicina y hoy recibe la mejor recompensa.

Sandra logró formarse como dermatóloga y alcanzar puestos de jerarquía mientras criaba a sus tres hijas. Fue docente de dos de sus hijas en la carrera de Medicina y hoy recibe la mejor recompensa.

No porque hubiera decidido convertirlas en médicas, sino porque las circunstancias hicieron que sus caminos profesionales terminaran cruzándose dentro de las aulas y los hospitales. Sandra es docente de la Cátedra de Dermatología de la UNCuyo desde que comenzó su especialidad. Al principio daba clases ad honorem y, desde hace 8 años, es jefe de trabajos prácticos. También trabaja como docente en la Cátedra de Dermatología de la Universidad de Mendoza.

Sofía cursó en la UNCuyo y Victoria en la Universidad de Mendoza. Las dos ingresaron a la facultad el mismo año académico, aunque se llevan un año y medio. Así, casi sin buscarlo, Sandra terminó siendo profesora de sus propias hijas.

"Tener a mi mamá como docente fue muy lindo", dijo su hija

“Tener a mi mamá como docente fue algo bastante particular y lindo. Desde chica tuve a la especialidad muy cerca y creo que, sin darme cuenta, eso despertó en mí interés por la Dermatología”, cuenta Sofía. Y aclara algo importante: “Si bien la decisión de seguir o no ese camino es mía, siento que al haberla tenido como referente hace que el día de hoy me imagine un camino similar”.

La elección de Victoria, en cambio, tiene una explicación mucho más contundente.

La última materia de Medicina de Victoria Martín Zaccaria y la felicidad de su mamá, la doctora Sandra Zaccaria.

La última materia de Medicina de Victoria Martín Zaccaria y la felicidad de su mamá, la doctora Sandra Zaccaria.

“Desde siempre, mi mamá fue una gran inspiración para mí. Admirarla como médica y saber que, incluso durante su residencia —antes llamadas concurrencias médicas y ad honorem—, nos tuvo a mi hermana y a mí, me enseñó desde muy chica el esfuerzo, la dedicación y el amor que implica esta profesión”, dice.

Para Victoria, tenerla además como profesora fue una experiencia que le permitió descubrir otra faceta de esa mujer que conocía desde siempre como mamá.

“Hoy, estar a punto de recibirme de médica hace que pueda valorar aún más todo ese camino que ella recorrió. Y haber tenido, además, la oportunidad de tenerla como profesora de la cátedra de Dermatología durante mi carrera fue una experiencia muy especial: pude conocer y admirar no solo a mi mamá, sino también a la profesional que es, y aprender de ella desde un lugar completamente diferente”, cuenta.

Pero Victoria va todavía más atrás para explicar por qué eligió Medicina.

"Puedo decir que elegí mi carrera 100% por mi mamá"

“Puedo decir que mi elección de carrera es 100% debido a mi mamá. Nos criamos rodeadas del ambiente médico: visitas frecuentes al hospital, amigas íntimas de mi mamá médicas, cremas y medicamentos por toda la casa, viajes a congresos por distintos lugares. Sin dudas crecí y sabía que eso era lo que quería para mí”.

La doctora Victoria Martín, la segunda hija de Sandra, el día de su última materia en Medicina.

La doctora Victoria Martín, la segunda hija de Sandra, el día de su última materia en Medicina.

Sandra, mientras tanto, recuerda aquellos años en los que todo sucedía al mismo tiempo.

Se recibió el 8 de marzo de 2001 con Sofía de 8 meses. Al mes siguiente quedó embarazada de Victoria. En abril comenzó la concurrencia en el Hospital Lagomaggiore, una formación exigente.

“Estuve 5 años haciendo la concurrencia, rindiendo exámenes. Fue una concurrencia programada bastante dura y me quedé un año más, estuve 6 años en el Lagomaggiore porque me quedé un año más como jefa de concurrentes”, recuerda.

Sandra se recibió el 8 de marzo de 2001 con Sofía de 8 meses. Al mes siguiente quedó embarazada de Victoria. En abril comenzó la concurrencia en el Hospital Lagomaggiore, una formación muy exigente.

Sandra se recibió el 8 de marzo de 2001 con Sofía de 8 meses. Al mes siguiente quedó embarazada de Victoria. En abril comenzó la concurrencia en el Hospital Lagomaggiore, una formación muy exigente.

Ese título estaba avalado por el Consejo Deontológico de Mendoza. Y mientras avanzaba en su formación, Sandra también comenzó a trabajar en el Hospital Español, a pedido de un colega que la invitó a sumarse al equipo.

La rutina era intensa: por las mañanas estaba en el Lagomaggiore como jefa de concurrentes y por las tardes trabajaba en el Español. Las nenas, mientras tanto, iban al jardín.

“Después fui médica de planta del Español y actualmente soy la jefa del servicio”, cuenta.

Juntas, madre e hija trabajando en campañas para prevenir el cáncer de piel. Y la dermatología como vocación.

Juntas, madre e hija trabajando en campañas para prevenir el cáncer de piel. Y la dermatología como vocación.

La formación tampoco terminó allí. Cuando tenía a sus hijas todavía pequeñas realizó además la carrera de especialista organizada a través de la Universidad Nacional de Cuyo. Fueron tres años más, con examen final oral, cuando ya era dermatóloga y médica de planta del Hospital Español. De esa manera obtuvo también esa segunda acreditación como especialista.

Una mamá y una médica que nunca dejó de estudiar

Sandra recuerda que nunca dejó de estudiar.

“Hice muchas cosas con ellas chiquitas. Nunca falté a ningún congreso, presenté muchos trabajos científicos, siempre llevaba casos a los congresos, hice muchos cursos, muchas especializaciones. En docencia universitaria hice una diplomatura. Un montón de cosas”, cuenta.

Incluso hace apenas unos días vivió una de esas experiencias que resumen de alguna manera toda esta historia: viajó al Congreso Argentino de Dermatología realizado en Salta junto a Sofía, justamente la hija que quiere seguir sus pasos y convertirse también en dermatóloga.

Hasta hace poco, Sofía y Victoria eran dos bebas que crecían entre congresos de su mamá y hospitales. Tanto, que también eligieron Medicina. Y están a punto de entrar a las residencias.

Hasta hace poco, Sofía y Victoria eran dos bebas que crecían entre congresos de su mamá y hospitales. Tanto, que también eligieron Medicina. Y están a punto de entrar a las residencias.

Ahora las dos pueden mirar hacia atrás y descubrir que la profesión estuvo siempre alrededor de ellas, pero de maneras diferentes. Primero como parte de la vida cotidiana de su mamá. Después como una posibilidad. Y finalmente como una elección propia.

La tercera hija, Emilia Martín Zaccaria, tiene 16 años y está en cuarto año del secundario. En ella, por ahora, la historia parece tomar otro rumbo.

“Si bien en algún momento pensó en Medicina, ella es mucho más extrovertida que las hermanas, tiene una sensibilidad y una veta artística muy marcada”, cuenta Sandra.

Emilia estudió piano, actualmente hace comedia musical, tiene mucha facilidad para los idiomas y para la comunicación y, por ahora, dice que quiere estudiar Diplomacia.

Mamá Sandra e hija mayor en pleno consultorio de Dermatología. Sandra fue su profesora en la materia.

Mamá Sandra e hija mayor en pleno consultorio de Dermatología. Sandra fue su profesora en la materia.

En esta familia, entonces, no hay una obligación de repetir la historia. Hay, en cambio, una madre que construyó su profesión mientras criaba a sus hijas y tres chicas que fueron mirando ese recorrido desde lugares diferentes.

La Medicina como parte de la vida familiar

La Medicina también se volvió parte de la infancia de Sofía, Victoria y Emilia de una manera que iba mucho más allá de la casa. Sandra siempre las llevó consigo a distintas actividades profesionales. También a los congresos. Y hubo una experiencia que las tres conocieron de cerca: las campañas gratuitas de prevención del cáncer de piel que se realizan en Mendoza.

"Emilia, mi hija menor (foto) también me acompaña a las campañas de prevención", dijo Sandra. En la imagen, junto a su sobrina.

Desde hace años, a principios de noviembre, en el Parque General San Martín se desarrolla esta campaña de prevención, en la que participan profesionales, hospitales, universidades, entidades y laboratorios. Se instalan consultorios móviles y se revisa gratuitamente a las personas que concurren por alguna lesión sospechosa.

También participan estudiantes de distintas universidades, que colaboran completando las fichas que permiten llevar adelante las estadísticas de la campaña.

Sandra ha sido parte de esas jornadas durante años y sus hijas la acompañaron desde pequeñas. Después también lo hicieron como alumnas y estuvieron presentes junto a ella en esas actividades de prevención.

La doctora Zaccaria ha sido parte de jornadas de prevención de cáncer de piel durante años y sus hijas la acompañaron desde pequeñas. Después también lo hicieron como alumnas y estuvieron presentes junto a ella en esas actividades de prevención.

La doctora Zaccaria ha sido parte de jornadas de prevención de cáncer de piel durante años y sus hijas la acompañaron desde pequeñas. Después también lo hicieron como alumnas y estuvieron presentes junto a ella en esas actividades de prevención.

Hay fotos de esos momentos. Hay fotos de Sandra con sus hijas. Hay una particularmente simbólica del día en que se recibió, con Sofía bebé en brazos. Hay otra de Sandra en el hospital junto a una de sus hijas cuando ya era estudiante de Medicina. Hay imágenes de las campañas de prevención y también de su trabajo en ambulancias y consultorios móviles.

Son fotografías que cuentan una historia incluso antes de que alguien empiece a leerla.

Porque, en definitiva, la historia de Sandra Zaccaria no es solamente la de una médica que consiguió desarrollar una carrera profesional mientras criaba tres hijas. Tampoco es únicamente la de una dermatóloga que llegó a ser jefa de servicio, docente universitaria y especialista en su disciplina.

Una historia de esfuerzo que dio sus frutos

Es la historia de una mujer que comenzó su carrera con una bebé de ocho meses en brazos, que quedó embarazada de su segunda hija apenas un mes después de recibirse, que hizo una especialidad durante seis años mientras criaba a sus dos pequeñas, que siguió estudiando y presentando trabajos científicos, que nunca dejó de ir a congresos y que encontró tiempo para enseñar.

Y muchos años después, casi como una vuelta perfecta de la vida, se encontró dando clases de Dermatología a esas mismas niñas que alguna vez esperaban que mamá terminara de trabajar.

Sofía Martín Zaccaria eligió Neonatología, por lo que primero debe cumplir la residencia de Pediatría. Su hermana Victoria sigue los pasos de su mamá, Dermatología.

Sofía Martín Zaccaria eligió Neonatología, por lo que primero debe cumplir la residencia de Pediatría. Su hermana Victoria sigue los pasos de su mamá, Dermatología.

Sandra sigue trabajando, enseñando y formando médicos. Y ahora tiene una nueva tarea por delante: ver cómo aquellas dos nenas que crecieron entre hospitales, jardines de infantes, congresos y campañas de prevención empiezan a construir su propia historia dentro de la Medicina.

En pocas palabras

  • Sandra Zaccaria: Se recibió de médica con su hija de 8 meses y hoy es mamá de dos colegas, ambas a punto de recibirse de la misma profesión.
  • Carrera y maternidad: Logró formarse como dermatóloga y alcanzar puestos de jerarquía mientras criaba a sus tres hijas, demostrando un gran esfuerzo y dedicación.
  • Legado familiar: Sus dos hijas mayores, Sofía y Victoria, inspiradas por su trayectoria, decidieron estudiar Medicina y compartieron aulas y hospitales con su madre como docente.
Resumen generado por Thinkindot AI